50 cosas que ver y hacer en Milano

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1. Enamórate del amor viendo el cuadro de «Il Bacio« (el beso) de Francesco Hayez en la Pinacoteca de Brera, un edificio que alberga una de las mejores colecciones de pintura italiana.

2. Déjate embaucar por el aspecto antiguo y llamativo de la Basilica de Sant´Ambrogio, reconstruida en estilo románico lombardo, algo desconocido e innovador en aquella época.

3. Encuentra los dos agujeros creados por los cuernos del diablo en la columna situada a la izquierda de esta Basílica.

4. Si quieres volver a Milano no te quedará otra que girar con los ojos cerrados sobre «los atributos» del toro que se encuentra justo en el centro de la Galleria «Vittorio Emmanuelle II» .

5. Déjate deslumbrar por la luz que entra a través de las cristaleras del techo de «la Galleria».

6. Adéntrate en la Milano del Renacimiento visitando el Castello Sforzesco (1370) e imagínate a los grandes artistas de la época paseando entre sus jardines. Sin duda alguna, una de las visitas obligadas si visitas la ciudad. 

7. Descubre la última obra que realizó Micheangelo antes de morir: «Pietá Rondanini», situada en el hospital español que está dentro del castillo.

8. Atraviesa el castillo hasta llegar al Parco Sempione, «el pulmón verde» de la ciudad. Perfecto para dar un paseo o hacer un pícnic.

9. Si elevas la mirada podrás observar una torre situada en medio del parque, se trata de la llamada Torre Branca (en honor a la familia Branca, conocida por el Farnet) y tiene un mirador en la parte más alta desde donde se ve la ciudad en 360º (y no es para menos, es la 2ª estructura más alta de la capital lombarda).

10. Viaja con los ojos sobre las magníficas escenas que inundan las paredes de San Maurizio al Monastero (por algo es conocida popularmente como «la capilla sixtina de Milano«), una iglesia de monjas benedictinas que recluía a lo mejorcito de la aristocracia femenina.

11. Disfruta de un espectáculo en el lujoso Teatro alla Scala, uno de los teatros de ópera más famosos del mundo (o si lo prefieres, visita sólo las instalaciones siempre que no haya ningún evento transcurriendo).

12. En la misma plaza del teatro, podrás admirar una obra renacentista de Galeazzo Alessi que hoy en día acoge la sede del Ayuntamiento de Milano.

13. Quédate con la boca abierta al descubrir la escultura «L.O.V.E.» de Maurizio Catellan delante del Palazzo della Borsa (y no digo más…)

14. Si te gusta el arte contemporáneo, no puedes perderte el Museo del Novecento. Ubicado en Piazza del duomo, este museo alberga una de las más importantes colecciones de arte italiana del siglo XX, además de obras perteneciente a las Vanguardias Internacionales con Picasso, Klee o Modigliani entre otros. 

15. Una forma de respirar aire puro en la inmensidad de la ciudad es acercándote a los Giardini di Porta Venezia. Estos jardines, antaño divididos en huertos que alquilaban para su cultivo, acogen hoy en día el planetario más grande de Italia.

16. Para los amantes del fútbol siempre quedará «San Siro»: estadio de Inter y Milán conocido con este nombre desde 1980 debido al barrio donde se encuentra aunque su nombre original es Stadio di Giuseppe Meazza.

17. Pasa por debajo del Arco delle pace, construido en un principio para celebrar las victorias napoleónicas (hecho por ell cual los caballos miraban hacia Francia en sus inicios) y fiel testigo de la entrada triunfal de Napoleón III y Victor Manuel II tras la victoria de Magenta.

18. Viaja en el tiempo hasta el futuro en la Piazza Gae Aulenti, una plaza circular de 100 metros de diametro desde donde podrás observar algunos de los rascacielos más conocidos de Milano: Torri Garibaldi, Bosco Verticale o Torre Diamante son sólo algunas de ellas ¿cuál será tu favorita? Yo sin duda me quedo con el jardín vettical que conforman las torres del Bosco Verticale.

19. Y del futuro al pasado, más concretamente al 1491, cuando Ludovico il Moro a lomos de su caballo se se dirige a San Cistofaro sul Naviglio para conocer a su joven esposa Beatrice d´Este que venía desde Ferrara. Personalmente, mi iglesia favorita de Milano.

20. Deja el mundo de los vivos y acércate al Cimitero Monumentale, un cementerio como mínimo, peculiar. Construido en 1866 por Carlo Maciachini, alterna el estilo bizantino con el gótico, además de cierto gusto por el románico.

21. Llama a la puerta de la «casa del rabino», la conocida como 770 es un apartamento de estilo flamenco en honor a una curiosa historia que cuenta como una familia ebrea ortodoxa, con el fin de no hacer sentir lejos de su casa al rabino que había cruzado en 1940 todo el océano hasta Nueva York juyendo de los nazis, mandó contruir una casa del mismo estilo que la suya.

22. Aléjate un poco del centro hasta el hipódromo para sentirte diminuto al lado de «Il cavallo di Leonardo», un monumento ecuestre proyectado por Leonardo da Vinci el cual nunca lo vió acabado. Sin embargo, después de muchos infortunios la obra fue finalizada nada más y nada menos que en 1999!!

23. Si quieres conocer una iglesia que te recuerde a Jerusalén, has venido al lugar indicado. En Milano se encuentra la llamada Chiesa di San Sepolcro, reconstruida después de la 1ª cruzada (s. IX) imitando el Santo Sepulcro de Jerusalén.

24. ¿Sabías que el Art Nouveau o Modernismo en Italia se llama Liberty o Floreale? Fiel reflejo de este estilo es la casa Galimberti, proyectada entre 1903 y 1905 por el arquitecto G. B. Bossi y cuya fachada está cubierta por azulejos de cerámica pintados y hierros modelados. 

25. Deja tu trocito de papel con una propesta hacia el gobierno en el busto de Scior Carera, 

26. En una época en la que las traiciones estaban a la orden del día, una mujer, Blanca Maria Visconti, mujer del duque de Milano Francesco Sforza, mandó construir una 2 iglesia al lado de la ya existente de fachada idéntica con el único propósito de celebrar el amor y la fidelidad de

27. ¿Sabías que en el «ottocento» en Milano lavar la ropa era un trabajo de hombres? En aquella época, todas las familias que podían permitirse el lujo de lavar sus ropas, llevaban sus cestos llenos a la Confraternidad de Lavanderos compuesta sólo por hombres. En recuerdo de ello, aún queda un lavandero de la época ligeramente escondido: se encuentra en el Vicolo Privato Lavandai (12) más conocido evidentemente, como Vicolo dei Lavandei (Callejón de los lavanderos).

28. El Palacio Real de Milano (Palazzo Reale) situado a escasos metros del Duomo, ha sido durante siglos sede del viejo Ayuntamiento, pero muchos años antes también fue residencia de algunas de las familias regentes de la ciudad como los Visconti o los Sforza (estos últimos no ocuparon las dependecias del palacio hasta la invasión francesa de Luis XII puesto que con anterioriad vivían en el Castillos Sforzesco).

29. No te asustes si al entrar a San Bernardino alle Ossa ves un par de huesecillos: esta macabra iglesia surgió  con el fin de albergar los huesos de los difuntos por la lepra y era conocida por el pueblo como «la casa de los huesos».

30. No importa que esté en el número 30 o en el número 1, el Duomo es sin lugar a dudas el símbolo más importante de la ciudad y quedarte sin verlo sería una completa catástrofe. Esta catedral gótica situada en el centro de la ciudad, es una de las iglesias católicas más grandes del mundo y su belleza es tal, que no deja indiferente a nadie: amor a primera vista ( y en mi caso, todas las veces que lo veo).

31. Existen en la ciudad dos iglesias gemelas conocidas como «Santa Maria Incoronata» en honor a la coronación del duque de Milano, Francesco Sforza, en 1451. Años más tarde, su mujer Blanca Maria Visconti (cansada de escuchar los chismorreos sobre las infidelidades de su marido) mandó construir una iglesia exactamente igual al lado de la 1ª con el fin de celebrar el amor y la fidelidad entre la pareja y las familias Visconti-Sforza.

32. Sumérgete en las profundidades del mar con el tercer acuario más antiguo de Europa: el Acquario Civico. Construido en 1906 para la Esposizione Internazionale di Milano al más puro estilo «liberty vienés», está repleto de elementos relativos al agua puesto que en el proyecto original, su arquitecto Sebastiano Locati, ya sabía que iba a ser un acuario.

33. Dentro del parque que alberga el acuario (Parco Sempione, el parque del punto 8 perfecto para hacer un pícnic) encontrarás una fuente a la que los milaneses le atribuían propiedades milagrosas pues el agua era rica en magnesio y azufre. Se llama «Fontana dell´acqua marcia».

34. ¿Te suena eso de «capital de la moda»? Seguro que sí, puesto que Milano es una de las más conocidas capitales de la moda en todo el mundo. Si quieres sentirte como en un pasarela, no te pierdas el Corso Como: una de las calles peatonales más famosas de la ciudad, repleta de tiendas de marca y hombres guapísimos con corbata.

35. El olor a libros y apuntes universitarios puede sentirse en la conocida como La Statale. La Universidad de los estudios de Milano es la institución universitaria más importante de Lombardía pero ¿acaso saben sus estudiantes la suerte que tienen de poder pasear entre las paredes del increíble edificio renacentista en la que está situada? La Cà Granda de los Sforza fue creada como Hospital en la 2ª mitad del Quattrocento: una combinación del rigor florentino muy de moda en aquella época y el estilo gótico lombardo de la zona. 

36. Si hay un cuadro de Leonardo da Vinci famoso en el mundo entero (después de «La Mona Lisa», claro está) ese es «La última cena». Conservado en la iglesia Santa Maria delle Grazie, tendrás que reservar con mucha antelación tu entrada si quieres observar esta obra maestra del Renacimiento italiano.

37. Pasear por el Naviglio siempre es una buena opción en Milano, sobre todo si tienes la suerte de estar en último domingo de mes, pues el Mercatone dell´antiquariato sull Naviglio Grande (un mercado de antigüedades) te ofrece un sin fin de reliquias vintage de todo tipo. SI no te gustan las aglomeraciones o prefieres un paseo más tranquilo, opta por ir al anochecer, cuando las luces de la ciudad reflejan en las aguas del canal creando formas infinitas.

38. Otra opción si te entra el hambre es parar en uno de los muchos locales que inundan los canales de la ciudad (I navigli, exactamente la misma zona que el número 37). La mezcla y la variedad de estilos es tan amplia que es imposible que no encuentres tu lugar favorito para comer o tomarte un refrigerio.

39. Disfruta de la gastronomía milanesa saboreando alguno de sus platos más típicos: cotoletta alla milanesa (escalope de ternera rebozado), risotto alla milanesa (arroz preparado con cebolla, azafrán y vino blanco) o Minestrone alla milanesa (una sopa de verduras consumida en todo el norte del país). 

40. No podía faltar un dulce, que a pesar de ser más típico de la navidad, es un placer degustarlo en cualquier época del año: el Panettone. Además, tiene su origen en Milano sobre el siglo XVI así que no podrás irte de la ciudad sin probarlo.

41. Los amantes de los libros arderán en deseos por entrar en la impresionante biblioteca de libros antiguos del Palazzo dell´Ambrosiana, donde se encuentra el Codex Atlanticus del gran Leonardo da Vinci. Además podrás encontrar dibujos del pintor toscano así como de Raffaello. 

42. Siéntate un ratito delante del Duomo, sin hacer nada más que contemplar su espectacular fachada de mármol blanco mientras ves a cientos de turistas hacer fotos entre el vuelo de las palomas. Podrás sentir la esencia y a historia de una ciudad, que aunque muchos llaman «gris» para mi tiene fuego en su interior.

43. Si te gusta el café, no pierdas la oportunidad de tomarte uno dentro de la Galleria Vittorio Emanuele II, en una espcial e histórica cafetería llamada Caffè Biffi (1887).

44. Súbete a uno de los tranvías históricos de Milano y recorre el centro de la ciudad como hacían antaño.

45. Los amantes del helado como yo, tienen un lugar perfecto para probar los mejores helados artesanales de la ciudad en la Gelateria Giova (se me cae la baba sólo de pensarlo).

46. Ver las dieciséis columnas del siglo III de la ciudad romana Mediolanum, frente a la la Iglesia de San Lorenzo Maggiore.

47. Si no has llegado a Milano en tren, date un paseo por la majestuosa Stazione Centrale: una mezcla de estilos Art Nouveau y Art Decó donde si te apetece, puedes incluso cogerte el «Bernina Express» para conocer los Alpes Suizos.

48. Descansa de tu visita en el parque «Papa Giovanni Paolo II» más conocido como «Parco delle Basiliche» porque une las basílicas de San Lorenzo y Sant´Eustorgio. Este espacio verde es uno de los ángulos más bellos y característicos de la ciudad y además está lleno de historia (una historia un tanto macabra puesto qe aquí fueron ejecutados muchos «malechores»).

49. ¿Tienes tiempo suficiente? ¿Ya estás cansado de la ciudad? Escápate a la naturaleza y visita uno de los lagos cercanos a Milano: Lago di Como o Lago Maggiore te dejarán sin aliento.

50. Último punto de la lista, ¿cansado/a? En realidad espero que cuando vayas a Milano puedas ver sino todas, casi todas estas cosas y puedas disfrutar de la ciudad tanto como yo. Hoy en día, cuando me siguen preguntando si me gusta Milano porque han oído que es una ciudad un poco fea, mi respuesta sigue siendo la misma: Milano puede parecer gris* por fuera pero tiene fuego en las entrañas y desde luego a mi me enamoró desde el primer día que la vi.

* Yo el gris todavía no se lo he visto por ninguna parte, ni en sentido literal ni en sentido figurado. Para mí es hermosa, majestuosa e histórica.  Cada ciudad es un mundo, sólo depende de los ojos con los que tú decidas verla.

 

Y tú ¿de qué color ves Milano?

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