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CAMINO DE SANTIAGO · ESPAÑA

La mochila del peregrino


Elegir la mochila es, junto con las botas, una de las elecciones más importantes que debe tomar un peregrino antes de empezar a hacer el Camino de Santiago. Tu mochila será tu fiel compañera durante muchos km y, como todos los compañeros de viaje, elegir el adecuado marca la diferencia.

La mochila del peregrino

¿Por qué los peregrinos cargan con su mochila?

La mochila del peregrino es un elemento bastante simbólico y especial a la hora de realizar el Camino de Santiago, quizás no te hayas dado cuenta aún pero pronto lo descubrirás. Existen muchos tipos de peregrinos, tantos como personas, y cada uno de ellos elige hacer el Camino de una manera, igual que cada uno elegimos vivir nuestra vida como queremos. Por eso, durante tu experiencia te encontrarás con personas que llevan la mochila y personas que no la llevan. 

 

Personalmente he de reconocer que en un principio, ver que había personas sin ningún tipo de dificultad física que no cargaban con su mochila por simple comodidad me parecía bastante mal. Pensaba sinceramente que hacer el Camino era algo tan especial que no llevar la mochila desprestigiaba e incluso no respetaba la esencia del Camino ¡era como si estuvieran haciendo turismo!

 

Pero con el tiempo el Camino de Santiago me enseñó a no juzgar a esas personas porque al igual que en nuestro día a día, cada uno elige hacer lo que quiere con  su vida y con su mochila, y no m corresponde a mí juzgar si está bien o si está mal. A día de hoy lo único en lo que creo a la hora de hacer el Camino es en el respeto mutuo y en ser considerados los unos con los otros independientemente de nuestras elecciones.

 

Dicho esto, creo que llevar la mochila es una elección completamente personal y hagas lo que hagas debe ser respetada. En mi caso, la mochila para mí es sagrada y la llevo siempre, es mi elección y estoy orgullosa de ella. Para mí la mochila simboliza tu carga, la carga de todos aquellos problemas que te acompañan, esos pensamientos que no te dejan dormir por las noches, los obstáculos que se te presentan en tu vida diaria, tus miedos más profundos… Llevar la mochila significa cargar con ellos y darte cuenta de que no necesitas tanto peso a tus espaldas, que puedes ser feliz con la mitad de lo que llevas y que cuando te liberes de todo aquello que no es necesario podrás dormir mejor, pero sobre todo, vivir mejor ♥️

¿Cómo elegir la mochila adecuada?

Elegir una mochila adecuada puede ser algo mucho más importante de lo que crees. Quizás hayas pensado que cualquier mochila que tengas por casa es apta para hacer el Camino de Santiago, sobre todo si no estás acostumbrado a hacer travesías largas, pero nada más lejos de la realidad: la mochila es casi el 50 % de tu Camino. 

 

 

¿Cuánto debería pesar mi mochila?

Seguramente hayas leído en muchos sitios que debes llevar el menor peso posible en la mochila y que la mayoría de las cosas que planeas llevar no te harán falta. Quizás tengas un amigo que ya ha realizado el Camino y que jura y perjura que sólo llevó dos mudas para un mes entero mientras tú te preguntas ¿cómo voy a sobrevivir yo con tan pocas cosas?

 

Pues bien querido peregrino/a, te haré una confesión:  ¡tienen toda la razón del mundo! Sobrevivirás y te darás cuenta tú mismo de que todas esas personas tenían razón y que no era necesario cargar con tanto peso, incluso llegarás a pensar «¿porqué no me dejé esos pantalones en casa con lo que me pesa ahora la mochila?»

No te preocupes, nos pasa a todos y es normal llevarse alguna cosa que luego no utilizarás, al fin y al cabo dicen que en el Camino uno debe desprenderse de algunas de sus cosas (yo no sólo me desprendí de algunas sino que perdí varias 😅) pero lo importante es que no te salgas demasiado de las recomendaciones: tu mochila no debería superar jamás el 10% de tu peso corporal ¡tu espalda te lo agradecerá!

 

Artículo relacionado:  Guía del Camino de Santiago para principiantes

 

 

Además, otra de las cosas de las que me di cuenta es que no importa la distancia recorrida, necesitarás prácticamente lo mismo para caminar un mes que para caminar cinco días y serás más feliz. El Camino te dará todo aquello que necesites ya sea en forma de supermercado/establecimiento o en forma de peregrinos ¡ni te imaginas el sentimiento de empatía que pueden llegar a tener!

 

En mi primer Camino hice 117 km con una mochila de 20 litros en la que llevaba todo lo necesario e incluso algo más que podría haberse quedado en casa. Recuerdo cargar con unas sandalias de trekking para ponerme al llegar a los albergues y unas chanclas para ducharme: al final sólo usé las chanclas. También me llevé 3 pares de camisetas interiores por si hacía frío y acabé utilizando 2. Es normal equivocarse, a ti seguramente también te pase, pero procura hacer caso a los que ya hicieron el Camino. 

 

En mi segundo Camino hice 800km con una mochila de 50 litros que acabé por abandonar en Burgos, donde me enviaron la mochila de 20 litros de mi primer Camino que me acompañó el resto de los días ¿te imaginas el peso que estaba soportando? No necesitaba más de la mitad de las cosas que llevaba y a pesar de haber hecho el Camino el año anterior, cometí el error de llevar más peso. No importa, nunca es tarde para rectificar tus errores y empezar de cero, tanto en la vida como en el Camino.

 

A partir de ahí, cambié de mochila por una mejor pero siempre de 20 litros y he de decir que ha sido uno de los aprendizajes más importantes que adquirí al hacer mi camino. Ahora mi mochila es mi compañera de batallas en cada nuevo Camino De Santiago que hago y no puedo estar más contenta.

Qué llevar en la mochila (Camino de Santiago)

¿De cuántos litros me compro la mochila?

En el Camino encontrarás personas con muchos tipos de mochilas: unas muy grandes, otras muy pequeñas, unas con miles de bolsillos, otras que parecen de ciudad… pero lo que nunca te vas a encontrar es con alguien que se queje de llevar una mochila pequeña.

 

La mayoría de las personas suelen caminar con mochilas que van de los 30 a los 45 litros de capacidad, una buena medida siempre y cuando no la cargues demasiado (recuerda que debe pesar aproximadamente el 10% de nuestro peso corporal). En mi caso, como ya te dije antes, llevé una mochila de 20 litros en ambos Caminos (en el segundo empecé con una de 50 litros y tuve que cambiarla en Burgos por la de 20 litros) y ya no he vuelto a cambiar.

 

 

¿Qué otros requisitos debe cumplir una mochila?

Además de la cantidad de litros que tenga nuestra mochila (y si partimos de que estamos eligiendo una mochila de buena calidad) hay otros factores a tener en cuenta:

 

Bolsillos. Es quizás lo único que eché de menos en mi primera mochila de 20 litros, que tuviera más bolsillos externos para poder dividir más las cosas. Puede parecer absurdo pero te garantizo que tener varios bolsillos te evitará tener que abrir la mochila entera para sacar una sola cosa o te permitirá colocar una botella de agua en un lugar de fácil acceso.

 

Cintas ajustables. Es importante que tu mochila lleve este tipo de cintas para poder ajustarla a tu cuerpo y que el peso se reparta de un modo equilibrado. Podrás encontrarte con cintas que ajusten a la cadera, a la cintura y al pecho para una perfecta sujeción.

 

Almohadillas. Lo ideal es que tu mochila disponga de almohadillas en las partes que entran en contacto con el cuerpo como los hombros o la cintura. Te garantizo que tu Camino será mucho más cómodo con ellas.

 

Funda Impermeable. Si haces el Camino en verano es probable que no te haga falta (aunque con la lluvia nunca se sabe) pero fuera de esta época llevar una funda es fundamental si no quieres que se empape tu mochila y todo lo que llevas dentro. Las fundas impermeables suelen ser una buena opción, eso sí, si te compras una muy barata ya te voy diciendo que el agua traspasará la funda. Están fabricadas en función de los litros de la mochila y en realidad ocupan muy poco por lo que yo te recomendaría llevarla siempre si vas a caminar muchos días.

 

Anatomía. Hoy en día existen en el mercado una gran cantidad de mochilas realmente anatómicas además de adaptadas a cada persona. Mi mochila, por ejemplo, está realizada especialmente para el cuerpo de la mujer, tiene la espalda reforzada, una red para que pueda transpirar, varias cintas de sujeción, refuerzo en las caderas y un largo etc que hacen que apenas la sienta incluso cuando llevo muchos km encima (te prometo que si la mochila es buena y no la cargas mucho, la espalda no te dolerá).

¿Qué llevar en la mochila?

Esta es la eterna pregunta ¿qué necesitas llevar en la mochila para hacer el Camino de Santiago? A parte de la ropa que nos vayamos a poner (acuérdate también de llevar un sombrero, gafas de sol o un pañuelo) existen una serie de indispensables que no puedes olvidarte sea la época del año que sea. Piensa que la mochila será como tu casa y que todo lo que necesites estará en ella (sin pasarse eh?).

 

Neceser. Un pequeño neceser con las cosas básicas será más que suficiente: cepillo de dientes, peine, champú, crema de protección solar y crema hidratante. Con eso deberías sobrevivir pero si quieres llevar más cosas recuerda hacerlo siempre en botes pequeños ¡ni se te ocurra levar los enormes botes que tienes en casa!

 

Botiquín. Quizás seas afortunado/a y no lo necesites nuca pero lo más probable es que en algún momento tengas que recurrir a él (sobre todo si te vas un mes). Algunas cosas básicas serían: tiritas, vendas, esparadrapo, gasas estériles, imperdibles, algunos analgésicos, antihistamínicos y antiinflamatorios, y por supuesto aguja e hilo por si tienes que pincharte una ampolla. También llevaría alguna crema para las piernas cansadas (yo utilizo aceite de romero que hago en casa) o bálsamo de tigre. No olvides tampoco la vaselina para los pies. En este artículo encontrarás más información sobre el botiquín.

 

ToallaAunque no me gustan mucho las toallas de microfibra (no sé tú pero a mí me secan más bien poco) he de reconocer que son muy útiles porque ocupan poco espacio y son muy ligeras, además de secarse muy rápido (algo muy útil cuando empieza a hacer frío o llueve). Encuentra aquí tu toalla de microfriba ideal.

 

Saco de dormir. Fundamental para dormir en los albergues. No sólo te dará calorcito sino que dormirás plácidamente sabiendo que estás durmiendo en algo superlimpio porque es tu saco. Si vas a dormir en pensiones u hoteles, evidentemente no será necesario que cargues con él.

 

 

Linterna. Recomendable cuando te apagan la luz en el albergue y quieres seguir haciendo alguna cosa, cuando te levantas antes de que sea de día, para ir al baño a oscuras o si te pilla la noche en medio del camino. ¡Ojo! Procura no enfocar a nadie a la cara con ella, es bastante molesto.

 

Botella o cantimplora. Llevar una botella es imprescindible para permanecer hidratados durante todo el Camino, incluso si hace frío y está lloviendo. Además, dependiendo del Camino e posible que tardes muchos km en encontrar una fuente o un local donde abastecerte, así que yo la llevaría siempre. Puedes hacerte con una buena botella aquí.

 

Navaja suiza. No es algo imprescindible pero me parece un objeto muy útil si no quieres comer siempre de restaurante y prefieres hacer un picnic de vez en cuando (si no la tienes tampoco te va a pasar nada, nosotros la olvidamos y comimos de supermercado un montón de veces).

Cómo hacer la mochila para el Camino de Santiago

 

Tapones para lo oídos. Yo no los utilicé en mi primer camino pero si no los llego a llevar en el segundo hubiera cometido algún delito con tal de poder descansar. Suelen ser bastante útiles para dormir cuando el vecino canta ópera por la noche, sobre todo en albergues con muchas camas. 

 

 

Detergente para lavar la ropa. Todo va a depender de si lavas la ropa a mano o en la lavadora. De primeras ya te voy avisando que aunque nosotros solíamos lavar de un día para otro nuestra ropa, a veces estábamos tan cansados o el tiempo era tan malo que usábamos lavadora y secadora (si puedes, aprovecha para compartir con otros peregrinos pues suelen ser de gran capacidad). Con una pastilla de jabón será suficiente para lavar a mano (nosotros la usamos para los 2) mientras que para la lavadora no suele ser necesario ya que como norma traen el jabón incorporado. Imprescindible si vas a hacer el Camino un mes.

 

Cargadores y baterías. Recuerda llevarte siempre un cargador para el móvil. Hay gente que se lleva baterías portátiles y aunque en mi primer camino de 5 días no llevé la mía, en el segundo sí que la cargué. Podría haber vivido sin ella, también te lo digo, pero no me molestó demasiado.

 

Vieira. Por último y no por ello menos importante no te puedes olvidar de la concha de vieira. Es el elemento que nos hace reconocibles ante el mundo como peregrinos y todo aquel que lo vea sabrá lo que estamos haciendo. Las encontrarás en cualquier parte a lo largo del Camino ¡no olvides agarrarla bien fuerte a tu mochila!

El saco de dormir

El saco de dormir es algo fundamental a la hora de hacer el Camino de Santiago (si duermes de albergue), no sólo para protegerte del frío cuando duermes sino por higiene personal pues no siempre vas a dormir en las mejores condiciones. Sin embargo, aunque elegir un saco nos puede parecer la cosa más fácil del mundo («este es muy bonito, vale poco y es de mi talla ¡me lo llevo!») lo cierto es que es importante que cumpla algunas condiciones previas:

 

Tamaño. Evidentemente tienes que elegir un saco que se adapte a tu estatura y constitución. De nada sirve que te compres un saco tamaño «M» porque es de tu color favorito si después se te va a salir la cabeza de la capucha; lo mismo ocurre en caso contrario, si el saco es demasiado grande el calor en vez de retenerse se va a disipar. Normalmente el tamaño viene indicado en todos los sacos por centímetros y por pulgadas.

 

 

Peso. Evidentemente el mercado ofrece distintos tamaños de sacos, algunos más compactos que otros y algunos más ligeros que otros, pero no te dejes engañar: que un saco sea más pequeño no quiere decir que sea más liviano al igual que un saco más pesado no quiere decir que caliente más. Fíjate mejor en las medidas de confort para hacer una buena elección y después elige si quieres el más compacto. También te digo que para hacer el Camino no necesitarás un saco grande y pesado.

 

Grados de confort. Esta es probablemente la característica que más tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir nuestro saco. El grado de confort es la temperatura ambiente mínima para la que está indicado el saco de dormir así que por debajo de dicha temperatura el usuario puede pasar frío. Un saco cuyo grado de confort sea entre 10º y 15º puede ser una buena lección, pues normalmente lo vamos a usar para dormir dentro del albergue. Una vez elegido esto, ya puedes buscar si hay uno que pese menos o que sea más compacto.

 

Relleno. No es lo mismo un saco de dormir de plumas que un saco de dormir de fibra pues el primero se expande más con nuestro calor y por lo tanto calienta más. De todos modos, no es algo a tener realmente en cuenta cuando te vas a comprar un saco de dormir para hacer el Camino pues se supone que vas a dormir en un albergue y no vas a necesitar un saco de tanta calidad (además de que te vas ahorrar unos euros). Un saco normal de fibra es más que suficiente.

 

Otras condiciones. Además de las características anteriores es importante tener en cuenta que las necesidades cambian en función del sexo o la edad. Una mujer por norma general va a tener mayor sensación de frío que un hombre (unos 5º de diferencia) debido a que posee menos masa corporal que es la encargada de generar el calor. Lo mismo ocurre con personas mayores, pues con la edad se genera menos calor y se siente más frío. Las personas con sobrepeso por el contrario, son mas resistentes al frío debido a la cantidad de grasa corporal de su cuerpo y las personas que entrenan y tienen una buena condición física, están mas preparadas para soportar temperaturas más bajas.

 

¿Necesito llevar esterilla?

Es innecesario a menos que vayas a hacer acampada o dormir al aire libre. En los albergues vas a dormir en un colchón así que con el saco de dormir debería ser suficiente.

 

¿Qué es un saco sábana?

Pues no es otra cosa que una especie de sábanas finitas que se cierran como un saco de dormir pero que son mucho más ligeras (entre 200 y 300 gramos). Apenas protegen del frío, pero son muy útiles si haces el camino en verano o a principios de otoño ya que a veces puede hacer mucho calor en el albergue. Eso sí, asegúrate de que te cubra la cabeza para que puedas estar protegido. ¿Quieres un saco sábana?

El bastón

¿Es realmente necesario llevar bastiones? ¿Cuántos tengo que llevar? ¿Con uno es suficiente? Supongo que la respuesta a estas preguntas va a depender de varios factores como tus condiciones físicas,  el desnivel del camino elegido o la duración del mismo aunque es innegable que usarlos disminuye bastante el esfuerzo de tus rodillas así como la aparición de posibles lesiones. En el mercado existen muchos bastones extensibles y muy ligeros que apenas ocuparan peso o espacio en tu mochila pero que te pueden salvar la vida más de una vez.

 

Para mí personalmente son imprescindibles (los he utilizado en todos los Camino que he hecho). Es cierto que en el Camino Francés desde Sarria (5 días) apenas los usé pero en el Camino Baztanés (6 días) los llevé todos los días. Ni hablar del Camino desde Francia en el que durante un mes te encuentras con todo tipo de obstáculos. Además lo veo necesario para poder defenderte si aparece un perro agresivo u otro animal. 

 

Lo que no recomiendo es llevar un solo bastón si lo vas a usar durante mucho tiempo todos los días porque puede por acabar descompensando tu cuerpo tal final te dolerá una pierna, un pie o una cadera de un lado. Si vas pocos días sí que puedes llevar un sólo bastón perfectamente.

Recuerda que se trata de mi opinión personal, hay personas que no llevan bastones y no pasa nada. Todo va a depender de ti mismo y de tus condiciones por lo que es una elección bastante personal.

Bastones Camino de Santiago

¿Cómo debo colocar las cosas en mi mochila?

Existen muchas maneras de colocar la mochila para cargar con ella durante el Camino de Santiago y estoy segura de que muchas son perfectamente válidas. Así que lo que te traigo aquí son unos cuantos consejos que suelen funcionar para todos con el fin de ayudarte en la media de lo posible:

 

  • El método que utiliza la mayoría de la gente para equilibrar el peso de la mochila es colocar las cosas más pesadas en la parte inferior y más próxima a la espalda.

 

  • Si vas a llevar saco de dormir lo más aconsejable es ponerlo en el fondo para amortiguar todo lo que pongamos encima. Es decir, que será la primera cosa que tendrás que colocar al hacer la mochila.

 

  • Coloca las cosas que más necesitas en la parte de arriba o en los bolsillos exteriores, como la botella de agua o el impermeable, por ejemplo. Así podrás acceder a ellos de forma fácil y rápida sin tener que demorar la mochila entera.

 

  • Llevar las cosas colocadas en bolsas de tela puede ser también muy útil así podrás llevar separadas las toallas, la ropa sucia y la limpia o la ropa interior sin tener todo revuelto. Recuerda que es preferible llevar bolsas de tela que utilizarlas de plástico.

 

  • Si tu mochila cuenta con un bolsillo superior (como si fuera una «tapa») puedes colocar en él la documentación y la credencial. De lo contrario, podrás guardas en algún otro bolsillo externo o en un pequeño bolsito/riñonera que lleves siempre contigo.

 

  • Una vez colocado todo dentro no te olvides de pesarla. Es posible que la primera vez que la hagas hayas metido demasiadas cosas y la mochila pese más de lo debido ¡es hora de eliminar cosas! 

 

  • ¿Ya has terminado de hacer la mochila? Pues ya sólo te queda conseguir la vieira y estarás listo/a para comenzar tu Camino de Santiago  ¡buen camino peregrino!

Espero haberte ayudado a elegir tu mochila ideal y que tu Camino sea mucho más cómodo con ella. No olvides que estos consejos están basados en mi experiencia personal por lo que la última decisión siempre es tuya. Elige sólo aquello que se adapte a ti y tus necesidades.

 

 

¡Mil gracias por leerme!

Puntuación: 1 de 5.

 

¿Te apetece contarme cómo ha sido tu experiencia haciendo el Camino de Santiago? ¿Tienes alguna duda o pregunta sobre este tema?  Pues te animo a que me dejes un comentario ¡te contestaré encantada!

 

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2 Responses

  1. Manuel Pineda Navarro
    | Responder

    Grandes consejos para realizar esta gran experiencia del camino de Santiago que como preparar la mochila es fundamental para disfrutar del camino 👌

    • Ariadna
      | Responder

      Muchas gracias Manuel!

      Me hace mucha ilusión que te haya gustado y espero que te sirva para tu próximo Camino! 😊

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