Guía del Camino de Santiago para principiantes

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Concha del Peregrino

El Camino de Santiago ha sido una de las aventuras más reveladoras e inspiradoras que haya podido vivir. Un reto físico, mental y psicológico que me enseñó algunas de las mejores lecciones de mi vida y me hizo descubrir la fuerza que todos llevamos dentro. Después de 5 días caminando más de 20 km diarios bajo el sol, la lluvia y el viento volvería a repetir esta experiencia con los ojos cerrados y por eso te la quiero recomendar a ti, que me estás leyendo ahora: si estás pensando en hacer el Camino, no lo pienses más, levántate y prepárate para adentrarte en una de las aventuras más increíbles de tu vida

Esta es mi guía del Camino de Santiago para ti, mi regalo en agradecimiento a todas las cosas, momentos y personas maravillosas que me regaló el Camino ¡espero que lo disfrutes!

 

1. ¿Qué es el Camino de Santiago?

Es una senda de peregrinación de origen medieval que te lleva desde diferentes puntos de Europa hasta la catedral de Santiago de Compostela, donde se cree que reposan los restos del apóstol Santiago el Mayor

Declarado Patrimonio mundial de la Humanidad por la Unesco,  es la ruta más antigua y concurrida del viejo continente. Un sendero de historia que te llevará por algunos de los lugares más alucinantes del mundo (sobre todo del norte de España) hasta alcanzar el objetivo de todo peregrino: Santiago de Compostela.

 

Un poco de historia…

No podemos garantizar cuando tuvo origen esta peregrinación de origen medieval pero la versión más extendida es que todo comenzó cuando se encontraron las reliquias atribuidas al apóstol Santiago el Mayor en el 812 d.C. en el lugar que hoy conocemos como Santiago de Compostela y que en aquella época se conocía como Arcis Marmoricis («arcos marmóreos o arca marmórea» por ser el lugar donde supuestamente se las reliquias del apóstol). Pocos años después, a finales del siglo IX, la noticia del hallazgo se extendería por toda Europa provocando numerosas peregrinaciones desde diferentes puntos de Europa. 

 

El auge de esta peregrinación se vería aumentado gracias a la orden dada por el rey de Asturias, Alfonso II, de construir una iglesia en el lugar donde se habían encontrado los restos del apóstol, lo que siglos después y tras muchos estilos arquitectónicos se convertiría en la actual catedral de Santiago de Compostela. Además existen algunas teorías que creen en la existencia de una ruta anterior seguida por muchos pueblos de tradición céltica (tan vinculada a Galicia) hasta el lugar conocido como el fin del mundo: Finisterre. Pero más allá de mitos y leyenda, las peregrinaciones se han seguido ocurriendo en mayor o menor medida a partir de aquel entonces. Sólo la Revolución Francesa que impedía el paso hasta España así como las capitanas napoleónicas consiguieron que casi desaparecieran estas peregrinaciones que en la segunda mitad del siglo XIX volverían reaparecer con más fuerza. Un Camino ancestral que ha visto pasar por el la vida de muchas personas ¿te animas a seguir formando parte de esta historia?

 

¿Sabes cómo se originó la ciudad de Santiago de Compostela? Aunque su origen está ligado a la prehistoria, la cultura castrense y los romanos no es hasta la aparición de las reliquias del apóstol que se conforma una ciudad en torno a este túmulo. Cuenta la leyenda, que un ermitaño llamado Pelayo (o Pelaio) divisó unas luces sobre el bosque de Libredón (donde hoy está ubicada la ciudad de Santiago).  Inmediatamente avisó al obispo de Iria Flavia, Teodomiro, quien sería el descubridor de los restos de Santiago el Mayor y de sus dos discípulos. De ahí las teorías sobre el topónimo de la ciudad: unos dicen que viene del latín Composita tella (tierras hermosas), un eufemismo por el cementerio; otros, que podría venir de Campus Stellae (Campo de la Estrella), por ser el lugar donde se le apareció la luz al ermitaño. 

Sea como fuere, este descubrimiento le vino muy bien al rey de Asturias en ese momento, Alfonso II, quien quería seguir gobernado en los terrenos gallegos. Además con este apóstol, encontraba un patrón para su causa, un Santiago matamoros que frenara a los mozárabes. Para ello, manda construir una iglesia en el lugar donde se encontraron los restos del apóstol y crea un pueblo a su alrededor.

Había nacido así Compostela…

 

 

Una concha de vieira

¿Por qué llevan los peregrinos una concha de vieira? 

Aunque no se sabe a ciencia cierta cómo se originó esta tradición, lo cierto es que la concha de la «vieira» ha sido el símbolo del Camino de Santiago desde hace más de mil años, cuando los peregrinos a su regreso a casa la portaban en su hábito o en su sombrero como prueba de su peregrinación a Compostela pasando a conocerse así como «Concha del Peregrino».

Hay varias teorías de origen medieval sobre cómo y dónde conseguían esta concha, siendo dos las más extendidas: la primera dice que cuando un peregrino llegaba a la ciudad le otorgaban un pergamino acreditativo y le colocaban una concha de vieira encima para que pudiera demostrar así que había hecho el Camino (o por lo menos que había llegado hasta allí pues antiguamente las conchas de vieira sólo se podían vender dentro de la ciudad bajo amenaza de excomunión de la Iglesia Católica sobre todos aquellos que se atrevieran a no cumplir la orden). La segunda teoría  dice que los peregrinos no se detenían en Santiago sino que iban hasta Finisterre, al mar, para conseguir la concha que después llevarían a sus lugares de origen como prueba.

 

¿Pero por qué elegir una concha de vieira? ¿cuál es su significado?

Muchas son las teorías que vinculan la «vieira» con el Camino de Santiago y todas son completamente diferentes: desde las que asocian la concha con la diosa del amor Venus, simbolizando el renacer de una persona (muchos peregrinos indican sentirse así al acabar el Camino) hasta los que creen que los relieves de dicha concha indican los muchos caminos que llevan a Santiago. También existe otra teoría que dice que los peregrinos utilizaban esta concha para comer o beber pues en aquella época no existían todas las comodidades que tenemos ahora. Sea cual sea el significado de este molusco tan típico de las costas gallegas, hoy en día sigue siendo símbolo del camino y de sus peregrinos, quienes la llevan «religiosamente» en sus mochilas como señal de unión e identidad.

 

 

Otros símbolos del Camino

El Camino de Santiago es una experiencia mágica en una tierra mágica por lo que es casi normal que esté rodeado de diferentes símbolos que te acompañarán allá a donde vayan tus pasos incluso sin que seas consciente de ello:

Flechas amarillas. Uno de los más reconocibles por todos es la flecha amarilla que guía a los peregrinos en su camino para que no se pierdan. Al contrario de lo que se piensa, estas flechas no tienen un origen muy antiguo, pero hoy en día son conocidas por todo el mundo. Su origen tiene lugar en 1984 cuando un sacerdote de O Cebreiro, Elías Valiña, señalizó de este modo todo el Camino Francés desde Roncesvalles a Santiago de Compostela.

Cruz de Santiago. Otro de los iconos del Camino es la cruz de Santiago, un símbolo que podrás encontrar hasta en la famosa Tarta de Santiago. Esta cruz latina con forma de espada y rematada en forma de flor de lis se cree que proviene de la época de las Cruzadas, cuando los caballeros llevaban pequeñas cruces por la punta de abajo afilada para poder clavarla en la tierra y realizar sus plegarias. Además representaría el carácter de «caballero» del apóstol así como su martirio (ya que fue decapitado con una espada). 

Camino de Santiago

Bordón. El compañero fiel de todo peregrino, sobre todo cuando llevas muchos días caminando es el bordón o lo lo que todos conocemos como bastón. Un elemento muy útil para proteger tus rodillas del impacto de horas y horas caminado además de ser un gran punto de apoyo. También se ha empleado (y yo en mi pueblo lo sigo usando cuando hago trekking) para protegerse de algunos animales que te puedas encontrar en el camino.

Calabaza. Quizás no tan conocida pero muy curiosa es la calabaza que suele acompañar a los bastones o bordones. Este elemento tan natural servía de «recipiente» en la época para llevar líquidos por su ligereza y practicada además de ser muy económico. Hoy en día funciona como elemento decorativo atada a los bordones.

 

 

El camino en la actualidad

Hoy en día más de 300.000 personas realizan el Camino de Santiago cada año y la cifra va aumentando exponencialmente, pues en los últimos años el resurgir del Camino ha sido brutal. No importa si los motivos son religiosos, espirituales o si no existe ningún motivo, cada vez son más personas las que se apuntan a vivir esta maravillosa experiencia.

El Camino más transitado sigue siendo el Francés y además nos gusta más hacerlo a pie que por otros medios como la bicicleta o el caballo. Pero la estadística que más me gusta sin lugar a dudas es la que dice que mujeres y hombres hacen el camino por igual, con un 50% cada uno en 2018. Si quieres ver las estadísticas oficiales con todo lujo de detalles (mes, año, sexo, edad, nacionalidad, medios…) pincha aquí.

 

 

¿Por qué hacer el camino?

Si has llegado hasta este post seguramente ya tengas claro que quieres hacer el Camino, aunque todavía no sepas cómo ni cuando (no te preocupes, aquí encontrarás todo lo que necesites saber). Pero para aquellos que todavía no estáis convencidos, creo sinceramente que no podré hacer nada para convenceros. El Camino es el que te elige a ti, es una experiencia única que todo ser humano debería experimentar alguna vez en la vida, una aventura multicultural donde conocerás gente de los lugares más recónditos del planeta, un reto físico, mental y espiritual que te llevará a conocer partes de ti que desconocías… casi me atrevería a decir que es una obligación vital: no importa cuantos países has recorrido antes, si no has hecho el Camino de Santiago te faltará siempre el más importante.

 

 

2. Información práctica

Evidentemente para mí fue mucho más fácil preparar el Camino de Santiago porque es mi casa y prácticamente he crecido rodeada de gente que me hablaba de él, ademas de haber pasado mis años de universidad en la ciudad. Pero para todos los que no tenéis la suerte de ser gallegos 😉 me gustaría daros un poco de información para llegar a esta mágica tierra y poder disfrutarla de la mejor manera posible.

 

Cómo llegar a Galicia

Dependiendo del lugar del mundo desde el que viajes podrás encontrar diferentes opciones:

Avión. En Galicia tenemos tres aeropuertos que reciben tanto vuelos nacionales como  internacionales ubicados en A Coruña, Santiago de Compostela y Vigo. Pero si no te vienen bien, siempre puedes coger un vuelo a Madrid o Barcelona y trasladarte desde allí (hasta Santiago podrás ir en avión, tren o autobús con facilidad). Puedes buscar tu vuelo aquí.

Tren. Puede que la comunicación en muchas partes del rural gallego no sea fácil pero lo cierto es que llegar a la capital de Galicia sí que lo es. Para ello tendrás que coger irremediablemente un tren de la compañía Renfe que te dejará en el centro de Santiago desde donde podrás llegar caminado fácilmente a cualquier parte. Hay trenes a Santiago desde las principales ciudades de España así como desde otros puntos de Europa.  Puedes buscar tu tren aquí.

Autobús. Puede que el autobús sea un medio de transporte un poco más tedioso pero sigue siendo muy útil y también muy económico. Al igual que el tren, encontrarás muchas opciones para ir desde los principales puntos de Galicia así como desde otras ciudades españolas y europeas. Puedes buscar tu autobús aquí.

 

Naturaleza, Camino de Santiago

 

Telefonía e Internet

¿Vienes desde fuera de España y no sabes cómo comunicarte con los tuyos?

Si necesitas estar comunicado las 24 horas del día o simplemente te gustaría sentirte más tranquilo pudiendo comunicarte en cualquier momento, no vas a tener ningún problema: en España hay numerosas compañías telefónicas donde podrás adquirir una tarjeta de prepago para los días que vayas a estar haciendo el Camino o incluso para moverte por Europa si tu viaje se alarga más tiempo.

Ten en cuenta que el Roaming en Europa es gratuito para una gran cantidad de países, por lo que podrás viajar de uno a otro con la misma tarjeta sin preocuparte de pagar más. Lo único que tendrás que hacer es consultar en la compañía que elijas, qué países incluye en su zona roaming y cuáles son las tarifas fuera de ella. Algunas de las compañías telefónicas más conocidas en España y que en contraste casi en cualquier lugar del país son: Movistar, Vodafone, Jazztel, Orange, MásMóvil o Yoigo. En Galicia también encontrarás una compañía local llamada R. 

 

¿Puedo conseguir wifi gratis en el Camino?

En la mayoría de albergues podrás conectarte a la señal wifi sin ningún problema excepto en los municipales donde no siempre funciona muy bien. También encontrarás muchos restaurantes y cafeterías con zona wifi en las pequeñas poblaciones que encontrarás caminando así como en algunos lugares recónditos e insospechados del Camino donde jamás hubieras imaginado que podía llegar la señal.

Mi recomendación por supuesto, es que te conectes al Camino y dejes la señal wifi para la última hora del día. Una experiencia así es para vivirla con los 5 sentidos y el teléfono móvil sólo te distraerá de las cosas y personas maravillosas que te vas a encontrar a tu paso. 

 

Salud

¿Qué pasa si necesito ir al médico?

Si eres español evidentemente con tu tarjeta sanitaria es suficiente además de que todos sabemos que te atenderán sin ningún problema en urgencias si fuese necesario. Si eres extranjero dependerá del país del que vengas: por lo general los europeos no tendrán ningún problema con la tarjeta sanitaria europea mientras que el resto de países deberían tener contratado un seguro privado o como hago yo cuando viajo fuera de España, contratar un seguro de viaje. 

De todos modos ten en cuenta que si te pasase algo grave te van a atender en cualquier clínica, ambulatorio u hospital cercano sin ningún problema, en urgencias siempre te atenderán. Aquí os dejo algunos teléfonos básicos para que vayáis más tranquilos:

061. Es el numero de Emergencias Médicas.

062. Es el numero de la Guardia civil, está operativo las 24 horas del día los 365 días del año.

091. Es el número de la Policía Nacional.

112. Es el numero de emergencias donde atenderán todas las llamadas tanto sanitarias (ambulancias), como de extinción de incendios (bomberos) como salvamento y seguridad ciudadana (policía y guardia civil). 

1006. Para comunicarte con Protección Civil.

 

 

 

3. La mejor época para hacer el Camino de Santiago

Creo sinceramente que cualquier época es buena para hacer el camino por una sencilla razón: el camino es el que te llama, es el que te dice cuándo tienes que hacerlo y puede que ese momento sea en pleno invierno o con el sol de verano. Evidentemente la mayoría de la gente tiene trabajos poco flexibles con vacaciones marcadas y eso condiciona mucho a la hora de hacer el camino, pero sea cuando sea, será una de las mejores experiencias que hayas vivido nunca.

 

Los mejores meses del año

¿Qué meses son lo mejores para hacer el camino?

Si lo que quieres es elegir la fecha para hacer tu camino en base al clima, debes saber lo siguiente:

 Los meses más calurosos y en los que «casi» te aseguras que no te vaya a llover son Junio, Julio y Agosto pero recuerda llevarte algo para la noche porque en Agosto refresca en Galicia. No son los meses que yo escogería porque aunque no te lo creas en el norte de España y sobre todo en Galicia puede hacer mucho calor en verano, sobre todo en los pueblos de interior y a mí sinceramente no me gusta caminar con el sol dándome en la cabeza y sudando, pero esto son gustos personales.

Los meses ideales serían Mayo, Septiembre y principios de Octubre pues la temperatura es muy agradable, evitando que mueras de calor o de frío además de tener una probabilidad de lluvia más baja. De todos modos, piensa que igual que nosotros, hay muchas otras personas pensando lo mismo así que también pueden ser los meses con más gente.

Si quieres escapar de la lluvia evita los meses de MarzoAbril y Noviembre, te lloverá casi seguro. Yo elegí hacerlo entre finales de octubre y principios de noviembre porque era mi última oportunidad ese año y he de decir que sólo me llovió el último día. Pero eso no sólo no me molestó, sino que me ayudó a comprender que nos quejamos demasiado en nuestras vidas diarias por cosas tan insignificantes como la lluvia pues yo me estaba empapando literalmente cuando llegué a Santiago y sin embargo no podía ser más feliz. No son los meses más aconsejables pero tampoco son los «peores» (si es que existe algún mes malo para hacer Camino).

Los meses más fríos son los restantes: Diciembre, Febrero y Marzo (sobre todo Febrero). Yo los evitaría porque por mucho que camines tienes que llevar muchas capas para protegerte del frío y en Galicia es probable que te nieve en algún momento o que la cara se te congele con ese viento gélido que corta la piel (además de que la lluvia en esta época esta a la orden del día en algunas zonas). Pero si adoras el invierno y la soledad ¡estos son los meses ideales para ti! Recuerda también que puede que camines sólo durante mucho tiempo o que encuentres muchos albergues cerrados o sin calefacción (hay que tenerlo todo en cuenta).

 

¿En qué meses llueve más? ¿Se puede hacer el camino lloviendo?

Aunque la lluvia es algo que está ligado a la naturaleza de Galicia y de la mayoría del Norte de España, existen algunos meses donde llueve mucho más de lo habitual. Por norma general los meses de Invierno así como los de Marzo, Abril y Noviembre son los más lluviosos pero como digo siempre con el clima nunca se puede saber y menos en el norte de España, por lo que yo te sigo aconsejando lo mismo que antes: elige el momento de hacer tu Camino por otros factores y no por el clima, al final te darás cuenta de es lo menos importante.

 

¿Se puede hacer el camino de noche?

No es lo habitual, de hecho hay muy poca gente que lo hace y a mí personalmente no me atrae para nada. pues gran parte de la belleza del Camino son los maravillosos lugares por los que pasas y de noche todo eso te lo perderás. Sin embargo, es cierto que existen personas a las que les gusta esta práctica ya en la última etapa nos encontramos con gente que nos explicó que caminaba de noche y dormía en los albergues cuando el resto de peregrinos estaba caminando ¿curioso es por lo menos, no? 

 

¿En qué meses hay más proliferación de peregrinos?

Los meses con más peregrinos haciendo el Camino son los de Verano aunque últimamente se ha puesto muy de moda hacerlo en los meses más cálidos de Primavera y Otoño pues las temperaturas son más agradables. Que haya más gente peregrinando en estos meses puede ser una lata para el tema de los albergues pues existe mucha gente que para no quedarse sin plaza en el municipal sale muy temprano, camina muy deprisa y llega el primero; pero si no es la manera en la que te gustaría hacer tu Camino, quizás deberías elegir otros meses. Sin embargo todo lado negativo tiene su lado positivo: en verano, que caminarás con mucha gente a tu lado y los albergues privados estarán todos abiertos, por lo que si no puedes conseguir sitio en el municipal lo podrás conseguir en otro lugar.

 

Año santo o Xacobeo

¿Qué es el Año Santo o Xacobeo?

Un Año Xacobeo es aquel en el que el 25 de Julio, día de Santiago Apóstol, cae en Domingo. Esta fecha es muy importante para los creyentes, pues sólo en estos años es cuando pueden conseguir la indulgencia plenaria, quedando completamente absueltos de todos sus pecados. Esto es y ha sido durante siglos de historia, un detonante para que miles de peregrinos de todo el mundo decidan caminar en Año Xacobeo hasta la tumba del Apóstol Santiago para «limpiar su alma».

 

Esta cadencia ocurre cada 6, 5, 6 y 11 años ,14 veces cada siglo (si no hubiera años bisiestos caería siempre cada 7 años) y es muy especial no sólo para los creyentes sino para todo el mundo pues la Puerta Santa, cerrada el resto del tiempo, permanece abierta durante los 12 meses del Año Xacobeo. La inauguración de este año tan especial comienza con una ceremonia que tiene lugar la tarde del 31 de diciembre del año anterior, en la que el arzobispo de Santiago realiza un ritual en el que golpea el muro que cubre la puerta 3 veces con un martillo de plata desde el exterior  (símbolo de la dureza del Camino) pidiendo permiso a Santiago Apóstol para entrar ¿no os parece una tradición encantadora? 

 

¿Cuándo son los próximos Años Xacobeos?

Si estás interesado en hacer el Camino en estos años tan especiales o simplemente visitar la Catedral de Santiago, aquí tienes los próximos 10 Años Xacobeos: en 2021, 2027, 2032, 2038, 2049, 2055, 2060, 2066, 2077 y 2083.

Hórreo, Camino de Santiago, Galicia

 

4. Itinerario

Una cosa tienes que tener clara, por mucho que organices el camino, por muchos blogs o guías que te leas para planearlo, el camino siempre te va a sorprender y te va a dar lo que necesites en cada momento. Así que relájate, respira y hondo y no lo pienses demasiado porque al final te darás cuenta de que no necesitas tanta organización y de que el Camino te irá mostrando los pasos que debes seguir. De todos modos si no quieres salir ahí afuera sin saber donde vas a poner un pie, aquí te traigo otra ronda de preguntas y respuestas basadas en mi experiencia como peregrina: ¡espero que te sirvan de ayuda!

 

Los caminos a Santiago

Llegados a este punto y aunque es probable que ya lo sepas, tienes que saber que no existe un único Camino de Santiago como tal a pesar de que el nombre esté en singular. Realmente esta denominación es empleada para definir cualquier ruta que emplee un peregrino que va hasta Santiago de Compostela en peregrinación y si tenemos en cuenta que el auténtico Camino debería empezar desde tu casa (así estarías realmente siguiendo la esencia de las antiguas peregrinaciones) se podría decir que hay tantos caminos como peregrinos ¿acaso no es alucinante?

 

¿Qué camino elegir? ¿Cuántos caminos hay?

Por desgracia no todos disponemos del tiempo necesario para comenzar el Camino desde nuestras casas además de que muchos viven lo bastante lejos como para tener que atravesar incluso un océano, por lo que puede que esta opción no sea  tan factible. Pero no te preocupes, hay muchos caminos maravillosos entre los que podrás elegir el perfecto para ti y para ello, aquí te dejo algunos de los más conocidos:

 Camino Francés. Es sin duda el Camino más conocido de todos y también el más transitado, por lo que cuenta con un mayor número de albergues  e instalaciones. Es ideal para realizar el Camino por primera vez (pues es también el más señalizado) o para aquellos que lo van a realizar solos y tienen algo de miedo. Pero sus ventajas también pueden convertirse en sus desventajas, ya que en verano puede estar demasiado saturado de peregrinos (lo que a veces hace que caminar o encontrar albergue sea un poco agobiante). Esta declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde finales del siglo XX.

Este Camino comienza en Francia, en la localidad de Saint Jean Pied de Port hacia Roncesvalles si entras por Navarra o en Somport, si entras por Aragón, y durante más de 760 km recorre zonas de la geografía española repletas de arte e historia, como son Logroño. Burgos, León o Astorga además de un sinfín de lugares mágicos en Galicia. Además, a él se unen muchos caminos afluentes como la ruta Aragonesa o el Camino de Madrid. Si quieres vivir un auténtico viaje a lo largo de la historia, este es tu camino.

 

Camino Portugués. El Camino empleado por todos aquellos peregrinos que vienen del país vecino es el segundo Camino más transitado  en la actualidad además de uno de los que está creciendo con mayor rapidez. Esto es muy significativo pues durante muchos años sufrió una época de casi abandono debido a la famosa «aparición» de la Virgen a tres pastores en la localidad lusa de Fátima lo que desvió todas las miradas hacia el santuario erigido en este lugar.

Este es quizás un Camino un poquito más liviano ya que sus etapas no suelen ser demasiado duras y aunque la orografía del paisaje no es llana, los desniveles no presentan una gran dificultad. Se puede realizar prácticamente desde cualquier punto de la geografía portuguesa, aunque existe un Camino marcado por etapas que es el que suelen recorrer los peregrinos.

Comienza en la capital de Portugal, Lisboa, y sus más de 600 km recorren prácticamente todo el oeste del país hasta llegar a Galicia. Muchos nobles, altos clérigos y Reyes peregrinaron por esta ruta asentando una devoción xacobea que permanece hasta nuestros días (entre ellos la Reina Doña Isabel de Portugal o el rey Don Manuel I de Portugal).

 

Vía de la Plata. Este nombre se corresponde en realidad con una vía de la época romana que enlazaba las ciudades de Mérida y Astorga, por lo que si lo eliges caminarás durante grandes tramos por el mismo lugar que nuestros antepasados romanos. Hoy en día se ha convertido en un Camino mucho más extenso que llega hasta la capital de Galicia, siendo conocido como Ruta de la Plata o Via de la Plata (el origen del sobrenombre «plata» aún es desconocido)

En cuanto a su dificultad es bastante liviano hasta llegar al norte, pues los desniveles no son demasiado elevados y las etapas no son muy complicadas por orografía. Los únicos inconvenientes son que es un Camino mucho menos transitado, con largas distancias entre las poblaciones por lo que no encontrarás tantos albergues o señalización y que además en los meses de verano puede ser agobiante, ya que en el sur y centro de España las temperaturas son bastante elevadas.

Tiene su inicio en Sevilla (aunque hay quienes lo empiezan desde Cádiz) y atraviesa las provincias de Badajoz, Cáceres, Salamanca, Zamora y León hasta llegar a Astorga, donde se una al Camino Francés. Si eliges esta ruta recorrerás 705 km de inicio a fin, a los cuales tendrás que sumarle los restantes desde a Astorga a Santiago, es decir, un total de 960 km que lo convierten en el Camino más extenso de entre los más conocidos.

 

Camino del Norte. Muchos creen que fue la primera ruta transitada por los peregrinos pues no sólo es más fácil llegar a Santiago bordeando la Costa sino que si nos paramos a pensar, hasta la Reconquista la península fue ocupada por los musulmanes, lo que hacía más difíciles las peregrinaciones por otros Caminos. Es por eso también que los Reyes europeos de la Edad Media lo eligieron durante mucho tiempo hasta que, con la expulsión de los musulmanes, se recuperó la paz en gran parte de los territorios y este Camino cedió su protagonismo a otros.

Su nombre real es «Camino de la Costa» pues lo que conocemos como Caminos del Norte (declarados Patrimonio de la Humanidad en 2015) engloba varias rutas jacobeas, entre ellas el Camino Primitivo, el Camino Lebaniego , el Camino Vasco del Interior y el ya citado Camino de la Costa; sin embargo  el conocido como Camino del Norte suele hacer referencia a este último.

Tiene su inicio en la frontera franco-española, concretamente en la ciudad de Irún y durante más de 800 largos km recorres maravillas del norte de España como el País Vasco, Cantabria o Asturias (atención porque no discurre exactamente por la costa sino un poco más hacia el interior por lo que apenas verás el mar en todo el recorrido), entrando en Galicia por la población de Ribadeo y descendiendo entonces rumbo suroeste hasta Santiago.

 

Camino Primitivo. Es un camino pequeño pero también muy antiguo pues es la ruta documentada más antigua que se conserva de una peregrinación a Santiago, concretamente la del Rey astur Alfonso II «el Casto» en el siglo IX cuando iba a visitar la recién descubierta tumba del Apóstol Santiago. Forma parte de los conocidos como Caminos del Norte junto a los cuales ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad en 2015, y reproduce bastante fielmente el camino original, estando cada vez mejor señalizado gracias a los recursos invertidos por el Principado de Asturias en los últimos años.

Tiene su origen en Oviedo, la antigua capital del reino asturiano y con él se recorren más de 320 km hasta llegar a Santiago, uniéndose al Camino Francés a la altura de Melide, ya en Galicia. Esta ruta rodeada de los increíbles valles verdes asturianos pasa por poblaciones tan mágicas como Grado, Salas, Tineo o Sola de Allande y es ideal para aquellos que quieren sentir en sus propias carnes los orígenes del camino.

 

Camino Inglés. Debe su nombre a que era el Camino empleado por los peregrinos que llegaban del norte de Europa en barco, en particular por aquellos que venían de las Islas Británicas. Un camino que conformaba todo un reto, pues no sólo se enfrentaban a la peregrinación por tierra sino también a las bravas olas del Mar Cantábrico en embarcaciones no precisamente cómodas y en condiciones, sobre todo los peregrinos más pobres, deplorables. Aún así, este camino fue muy conocido y tuvo mucho auge entre los siglos XII y XV acercando a los peregrinos del norte hasta las costas gallegas.

Es uno de los caminos más cortos pues ronda los 122 km desde Ferrol, su origen, hasta Santiago de Compostela, pero también presenta mayor dificultad que otros caminos más largos, pues su orografía presenta varios desniveles. Hoy en día la ruta inglesa se ha convertido en una peregrinación solamente terrestre pues hace ya muchos años que los peregrinos no navegan hasta las costas gallegas para continuar su camino hasta Santiago.

 

Además de los citados existen muchos otros caminos para llegar a Santiago de Compostela: la mayoría de estas rutas no llegan a la capital gallega sino que desembocan en otras rutas como sucede por ejemplo con el Camino Jacobeo del Ebro, El Camino de Madrid,l El Camino Mozárabe y así, un sin finde caminos hasta llegar a 50 dentro de España y a más de 100 a lo largo de toda Europa.

 En mi caso iba sola y era la primera vez que hacía el camino, así que elegí hacer el Camino Francés porque es el más transitado además de contar con mayor señalización e infraestructura. Pero recuerda que cualquier Camino puede ser maravilloso para empezar y que una vez que lo hagas quedarás tan atrapado por él que repetirás otra vez, así que no te estreses con la elección.

 

 

Modos de hacer el Camino

¿De qué maneras puedo hacer el camino?

El camino de Santiago se puede realizar básicamente de 3 formas distintas: a pie, en bici o a caballo. Todas son válidas para conseguir la Compostela siempre y cuando se cumplan los requisitos esenciales para cada una de ellas.

 

A pie. Es la forma más tradicional de realizar el Camino (antiguamente los peregrinos iban siempre a pie a menos que fueras de la realeza y te llevaran en carro) y también una de las más satisfactorias desde mi punto de vista, pues te permite observar todo con mayor tranquilidad sin que se te escape ni un pedacito de la magia de Galicia. También es la forma más elegida por los peregrinos ya sea porque es la más conocida, la más cómoda o porque quieren sentir la esencia del Camino (también puede ser por desconocimiento del resto de formas de recorrerlo). Para conseguir la Compostela caminando debes recorrer al menos 100 km desde tu punto de origen hasta Santiago de Compostela.

 

En bicicleta. Es la forma ideal de recorrer el Camino para todos aquellos apasionados del ciclismo de montaña. Sin embargo, al contrario que a pie, es recomendable hacerlo siempre en compañía pues la bicicleta te puede dejar tirado en cualquier momento (es algo que no depende realmente de ti, la bici puede tener cualquier problema mecánico). Hoy en día existen tramos y etapas especiales para todos aquellos peregrinos que deciden hacerlo en bicicleta y suelen estar muy bien señalizados aunque yo te recomendaría echarle un vistazo a alguna guía especial para hacer la ruta en este medio de transporte. En este caso, para conseguir la Compostela en bici, debes recorrer al menos 200 km desde tu punto de origen hasta Santiago de Compostela.

 Estos son 2 de los libros que te pueden ayudar a planear tu recorrido si decides ir en bicicleta: El Camino Francés en bicicleta (bici:map) y La Vía de la Plata en bicicleta (bici:map)

 

A caballo. Esta es posiblemente la manera menos común y más complicada de realizar el Camino, pero también es una de las más personales: recorrer el Camino de Santiago con un caballo como compañero debe ser algo realmente mágico. Sin embargo, a veces la magia conlleva un precio y es que no es tan fácil encontrar albergues donde poder dormir con el caballo: tendrás que reservar con antelación el lugar donde dormirá tu compañero, entrenar al animal para ir con la carga, preparar los sacos de pienso que comerá a lo largo del recorrido o avisar a la Policía Local varios días antes de llegar a Santiago (deben indicarte el horario y recorrido a seguir ese día así como darte un permiso para entrar en la Praza do Obradoiro). Para conseguir la Compostela a caballo, debes recorrer los mismos km que a pie: 100km.

 

Evidentemente hay personas que han realizado el Camino de Santiago de otras formas menos «usuales» perro no por ello imposibles y que además merecen toda mi admiración, como la gente que lo ha realizado en monociclo o las increíbles personas que lo hacen en silla de ruedas. Cómo ves, existen varias formas de realizarlo ahora sólo tienes que elegir cuál es la tuya.

 

Portomarín, Camino de Santiago, Galicia

 

 

Las etapas

¿Dónde puedo ver las etapas de cada camino?

En cualquier Oficina de Turismo deberían tener información sobre el Camino de Santiago, sobre todo si es en el norte de España. Existen algunos folletos super completos de cada uno de los caminos con las etapas que los componen, los kilómetros entre cada una e incluso el desnivel de las mismas. Pero si no consigues encontrarlos no te preocupes, Internet te ofrece una gran cantidad de webs con toda la información sobre las etapas que necesitas. Estas son mis favoritas y las que yo consulté para preparar mi Camino:

 www.caminodesantiago.gal Es la página del Camino de Santiago «oficial» por excelencia y en ella podrás encontrar muchísima información para preparar tu Camino. Desde las etapas de cada uno y sus kilómetros, los puntos de interés o la Red pública de albergues dentro de Galicia.

 www.caminodesantiago.consumer.es Esta página de Eroski Consumer se ha vuelto todo un referente para los peregrinos de España y parte del extranjero pues no sólo una de las guías más útiles y completas que circulan por la red sino que viene todo muy bien explicado. Yo la tengo como referente desde hace años y nunca me olvido de consultarla cuando quiero más info sobre el Camino.

www.pilgrim.es Otra de las páginas útiles y cada vez más conocidas para planificar tu viaje es esta. En ella encontrarás una especie de buscador donde poner información importante como desde donde quieres salir o cuantas personas sois, y el buscador te calcula la ruta que vas a hacer indicándote cosas como los kilómetros o los albergues que encontrarás.

www.oficinadelperegrino.com Es la página oficial de la oficina del peregrino y aunque en ella no tendrás información específica sobre las etapas podrás encontrar otra información útil (y oficial) sobre cosas como la credencial del peregrino o las estadísticas por meses y años.

 

Evidentemente existen cientos de páginas con las etapas marcadas para cada Camino pero estas son las que suelo usar yo. Algunas porque son páginas oficiales, por lo que no debería haber ninguna duda sobre su veracidad. Otras porque son páginas que llevo viendo desde que era joven, siempre me han saltado de las primeras en google y además son muy conocidas entre los peregrinos ¿preparado para comenzar con los preparativos?

 

¿Desde dónde tengo que empezar?

Eso dependerá del tiempo del que dispongas y de los km que vayas a hacer por día. Ten en cuenta que la media normal del peregrino es de unos 25km diarios aunque evidentemente cada uno lo tiene que ajustar a sus condiciones físicas y mentales, y tener en cuenta que no todos los días te vas a sentir igual o te van a pasar las mismas cosas. Así que teniendo en cuenta estas consideraciones, calcula los km que te gustaría realizar por día y empieza a contar desde Santiago hacia atrás, hasta completar la cantidad de días de los que dispongas: ese será tu punto de inicio.

 

¿Dónde empieza el Camino Francés? ¿Saint Jean Pied de Port o Somport? 

Ambos lugares son inicio del Camino Francés, uno entra por Navarra (Saint Jean Pied de Port) y el otro por Aragón (Somport) para juntarse después en Puente la Reina. Los dos son inicios de Camino fantásticos, con unos paisajes impresionantes aunque es cierto que en los últimos años Saint Jean Pied de Port se ha convertido en uno de los puntos de partida preferidos por los peregrinos, superando incluso a Roncesvalles.

 

¿Empezar desde Saint Jean Pied de Port o mejor desde Roncesvalles?

Como decía en la pregunta anterior, en los últimos años Saint Jean se ha convertido en el favorito, sin embargo tienes que saber algo antes de decantarte por este maravilloso lugar del País Vasco Francés: la primera etapa, la que va precisamente de Saint Jean a Roncesvalles es probablemente la etapa más dura de todo el Camino, no sólo por la larga distancia sino porque reta al peregrino con un desnivel de más de 1250 metros de altura, lo que hace que sea bastante difícil para aquellas personas que no están habituadas a caminar por montaña. Por lo tanto, si eres una de ellas, la mejor opción para ti quizá sea empezar desde Roncesvalles (aunque recuerda que no hay nada imposible y si quieres, puedes conseguirlo: sólo tienes que entrenar duro).

Sin embargo, para los más montañeros o para las personas más preparadas físicamente Saint Jean Pied de Port es sin duda alguna el mejor punto de partida que pueden tener, además de vivir la experiencia de cruzar los Pirineos y atravesar la frontera de Francia a España a pie (sin morir en el intento).

 

¿Cuantos km debo hacer en cada etapa?

Como te indicaba en el punto anterior, aunque existe una media estándar de 25 km diarios todo va a depender de tus condiciones físicas pero sobre todo de tus condiciones mentales. Puede que en tu vida diaria corras «x» kilómetros cada día y cuando te pongas a caminar descubras que no tiene nada que ver, sólo hasta que estés allí no te darás cuenta de lo que es realmente hacer el Camino.

De todos modos, puedes tomar este número de km como referencia y a partir de ahí construir tu propio Camino. Evidentemente, suele haber unas etapas preestablecidas con las que puedes contar si no quieres romperte la cabeza pensando, aunque debes tener siempre en cuenta que puede que llegues al final de tu etapa diaria y quieras seguir caminando, lo que nunca nunca será un inconveniente pues en el camino puedes pararte donde tú quieras. 

Como consejo personal tengo que decirte que cada Camino es único y aunque no tienes porqué seguir las etapas marcadas, es importante que sepas que saliéndote de lo establecido siempre hay menos albergues u hostales donde dormir. Eso no quiere decir que vayas a dormir en la calle, pero es importante que lo tengas en cuenta, no vaya a ser que quieras caminar hasta el siguiente pueblo y cuando llegues te encuentres casi todo cerrado (sobre todo en invierno) con lo que podrías verte en la necesidad de caminar aún más hasta otro lugar más poblado.

Mi camino fue tan sólo de 5 días, me estaba llamando a gritos y era el tiempo del que disponía, por eso yo busqué las etapas que debía hacer para llegar a Santiago en ese tiempo y reservé los albergues (privados). A mí me fue muy bien con mi manera de organizarlo: no sabía exactamente en qué pueblo estaba porque no llevaba mapa, sólo me dejaba llevar y caminaba hasta el punto final de la etapa que llevaba a cabo cada día ya que era lo único que recordaba (no memoricé más que el inicio y el fin de cada día) pero sí que es verdad, que aunque estoy muy satisfecha con mi elección de reservar los albergues antes de ir he de decir que si no lo hubiera hecho no hubiera pasado nada, habría encontrado lugar donde dormir igualmente porque eso es lo que vi con la gente que encontré en el camino. Además en esa ocasión debido a todas las circunstancias que me rodeaban decidí organizarlo así pero hoy sé que el próximo que haga estará rodeado de otras circunstancias y seguramente lo organice de otra manera, eso es algo que depende de cada uno y es una elección muy personal. 

 

¿Tengo que ir deprisa?

Aunque puede parecer una pregunta absurda, créeme que no lo es. Cuando haces el camino te das cuenta de las distintas maneras que tiene la gente de hacerlo: algunos madrugan mucho y salen con la luz del alba, otros prefieren caminar de noche, algunos apenas paran y van tan deprisa que llegan para comer, otros prefieren ir parando y disfrutando de la gastronomía local (esa soy yo, jajaja!), otros van muy despacio y hacen menos km…

Cualquier manera de hacerlo es válido así que tienes que buscar la manera que más te guste a ti. Sólo tú puedes elegirlo, sólo tú vas a experimentar en tu propio cuerpo lo que significa hacer el Camino por lo que no te dejes llevar por lo que hacen los demás. Cada Camino es único, al igual que cada persona de este mundo, así que simplemente vívelo como a ti más te guste pues será tu experiencia y la de nadie más.

 

¿Cómo afrontar las primeras etapas?

Si lo que quieres es disfrutar del Camino sin morir en el intento, debes comenzar las primeras etapas caminado de manera moderada (sobre todo si vas a hacer un Camino largo) para que tu cuerpo se acostumbre a esta nueva rutina diaria. Obviamente, el primer día lo coges con tantas ganas que te crees que puedes caminar 40km y seguramente sea cierto, pero tienes que tener en cuenta que al día siguiente tendrás que levantarte de nuevo después de haberte pegado un palizón al que no estás acostumbrado y caminar otra vez más de 20km: créeme que te dolerá hasta el alma. Así que tómatelo con calma y disfruta de cada una de las etapas tranquilamente, observa cómo reacciona tu cuerpo y piensa que superados los 4 o 5 primeros días, el resto irá rodando.

 

Dudas existenciales

Cuando decides hacer el Camino De Santiago suelen surgirte algunas dudas que nunca antes habías imaginado pero que ahora te parece fundamental resolver. A veces pueden parecer absurdas pero créeme que como tú hay muchas otras personas que se las han planteado (entre ellas yo) así que aquí te traigo algunas respuestas…

 

¿Finisterre o Santiago? ¿Dónde acaba realmente el Camino?

Supongo que el Camino acaba realmente donde quieras tú o quizás no acabe nunca pues el Camino no es otra cosa que la vida misma. Sin embargo, son muchos los que no se detienen al llegar a la catedral y aunque la emoción que sienten al llegar es algo que no se puede explicar con palabras, lo cierto es que deciden continuar el Camino siguiendo la tradición (o leyenda) de tantos y tantos peregrinos antes que ellos.

Según esta tradición, era menester llegar hasta Finisterre (por aquel entonces conocido como «el fin del mundo o el fin de la tierra») para librarse de todos los pecados cometidos. El hecho de quemar las ropas con las que han caminado tanto tiempo y bañarse en las aguas de ese océano «casi congelado» (Praia da Langosteira) podría deberse no sólo al hecho de querer acabar con la suciedad sino también de purificar el cuerpo de un modo espiritual. Además el hecho de ver la puesta de sol desde este punto simbolizaba la «Muerte y Resurrección: la muerte del sol en el mar y la resurrección al otro día, como la resurrección del alma del peregrino indultado por Dios».

Pero esta no es la opinión de todo el mundo, sino que la respuesta de divide entre los que creen que el final de todos los Caminos es la Catedral de Santiago o aquellos que opinan que debes seguir hasta el fin del mundo. Así que lo mejor que puedes hacer es «lo que te de la gana» : si te apetece puedes seguir caminando unos cuantos km más (quien dice unos cuantos dice 98 km) para situarte frente al océano atlántico y gritar a los 4 vientos que lo conseguiste, que llegaste al final de tu Camino o si lo prefieres puedes pegar el mismo grito en medio de la Praza do Obradoiro delante de la Catedral ¿has visto que fácil es hacer el Camino de Santiago?

 

¿Tengo que llegar a Santiago?

Pues la verdad es que no es obligatorio ni imprescindible. Muchas veces, no disponemos del tiempo suficiente para hacer el camino que nos gustaría y no por eso tenemos que dejar de hacerlo. Puedes hacer el camino en tantos tramos como quieras incluso en varios años, retomándolo siempre donde lo dejaste el año anterior y utilizando incluso la misma credencial (a menos que tengas tantos sellos que no te quede espacio, en ese caso debes conseguir otra y si quieres la Compostela, entregarlas todas al llegar a Santiago).

 

¿Todo el mundo puede hacer el Camino?

Hoy en día existen numerosas infraestructuras a lo largo de todo el Camino que permiten que cualquier peregrino de casi cualquier condición pueda hacerlo. Evidentemente no negaré que hacerlo en silla de ruedas sea más difícil pero sí que es posible. Además las personas más mayores, por ejemplo, pueden adaptar su Camino a los km que les sea posible realizar pudiendo hacer etapas de 5km diarios. Nunca me cansaré de repetir que el Camino es como la vida y si te lo propones, podrás conseguir todo lo que quieras.

 

¿Me puedo perder en el camino?

Todos los caminos están señalizados, sobre todo el Camino Francés, por lo que perderse es un poco difícil. Estas «señales» de las que te hablo no son otra cosa que flechas amarillas  pintadas en cualquier lugar (en el suelo, en un poste de la luz, en una piedra…). Son muy fáciles de ver y poco a poco te vas a familiarizar con ellos viéndolas con rapidez y por todas partes. 

Es increíble como este pequeño símbolo se puede convertir en algo tan importante, simbólico y mágico para el peregrino pues las flechas lo acompañan hasta su llegada a Santiago. Yo que soy de esta tierra, que conozco Galicia y he estado en muchos rincones (incluso La Vía de la Plata pasa por mi aldea! ) apenas me había percatado de la cantidad de flechas amarillas que hay por todas partes, hasta que hice el camino: entonces comencé a verlas en cada rincón, cada esquina, cada pedazo de asfalto… ¡es la magia del camino!

 

¿Y si no encuentro una flecha?

No te alarmes, si alguna flecha está más escondida de lo normal o te despistas y no la ves, siempre puedes seguir la pista de los mojones. Los mojones son unas señales de piedra con la vieira de Santiago, la flecha y el km en su cara frontal, y al igual que las flechas amarillas, se encuentran por todas partes, así que no te preocupes ¡no tiene pérdida!

Pero si por alguna extraña razón te acabas perdiendo o te desorientas, no dudes en preguntar a la gente local. Todo el mundo en el camino suele ser maravilloso, sea de la región que sea (obviamente los galleguiños somos el top ) y te ayudarán amablemente a encontrar tu camino, quién sabe si literalmente o no. 

 

¿Necesito llevar una guía?

Perderse en el Camino es algo complicado sobre todo si estás realizando el Camino Francés pues está todo tan bien señalizado que apenas necesitarás una hoja de papel con las etapas que tienes que hacer: yo por ejemplo, llevaba todas las etapas marcadas en una libretita y al final ni la miraba, me levantaba todos los días y caminaba junto a mis compañeros de Camino siguiendo las flechas; nunca me perdí ni sentí la sensación de poder perderme, así que para mí no es necesario una guía (siempre que escojas este Camino).

Sin embargo, el resto de caminos tiene una mayor dificultad que el Camino Francés y no están tan bien señalizados, por lo que no estaría de más llevarse una guía para estar seguros y no perderse. Además si te gusta el arte o la arquitectura y estás interesado en conocer las maravillas que alberga el camino, siempre te sería de utilidad una buena guía que te indique los lugares más bonitos que no debes perderte.

 

ESTAS SON ALGUNAS DE LAS GUÍAS QUE PUEDEN AYUDARTE EN TU PEREGRINACIÓN

El Camino De Santiago de cerca (Lonely Planet). Una guía de la Lonely Planet siempre es una buena elección y esta es la última que han publicado. En ella podrás encontrar una descripción de tallada de algunas de las ciudades más importantes del Camino como Pamplona, Burgos, Ponferrada o Santiago de Compostela. Además incluye mapas de todas las ciudades, itinerarios del Camino y algunos consejos prácticos.

El Camino de Santiago en tu mochila: Camino Francés (Anaya Touring). Una guía completísima sobre el Camino más transitado de todos. Incluye todo lo que necesitas saber: etapas detalladas, kilómetros a recorrer, albergues de cada punto, calidad del suelo en cada etapa, información turística sobre pueblos y ciudades, etc. y todo ello escrito por un experto periodista que ha realizado el Camino Francés 4 veces para poder realizar esta guía.

Guía del Camino De Santiago: Camino Portugués (Anaya Touring). Esta guía muestra el Camino de Santiago en Portugal en 24 etapas, paso a paso, incluida su prolongación desde Santiago hasta Fisterra. Está estructurado exactamente igual que el anterior pero ofreciendo toda la información relevante sobre el Camino Portugués.

Camino del Norte (Guía Rother). Esta guía excursionista te llevará por las distintas etapas que recorren la costa cantábrica desde Irún hasta Santiago de Compostela. Un paseo por uno de los caminos más misteriosos, tranquilos y encantadores que te mostrará todo lo que necesitas saber para emprender esta nueva aventura.

 

 

5. Credencial del peregrino

Algunas de las dudas que más quebraderos de cabeza me han dado fueron las relacionadas con la credencial del peregrino y lo cierto es que probablemente es lo más fácil de resolver, aunque en ese momento a mí sólo me surgiera una pregunta tras otra. Por si acaso eres como yo o por si te queda alguna que otra duda, he respondido a todas aquellas que me planteé en algún momento: ¡espero que te sirvan de ayuda!

 

¿Qué es la credencial del peregrino y para qué sirve?

La credencial del peregrino es el documento que necesitarás no sólo si quieres obtener la Compostela al llegar a Santiago, sino también como documento acreditativo para poder dormir en la mayoría del albergues municipales (en los privados no suele ser necesario). Se trata de un cartón plegable donde se deben cubrir las casillas con un sello así como la fecha del día, para que después puedan hacer el recuento necesario.

 

¿Dónde puedo conseguirla?

La Credencial del Peregrino se puede solicitar con antelación en cualquier asociación de amigos del Camino o bien en la parroquia de nuestra población así com en algunas oficinas de turismo (en mi caso me la dieron en este último lugar). También puedes obtenerla en los albergues públicos de las localidades en las que es habitual iniciar el Camino como por ejemplo Roncesvalles, Burgos, León o Sarria entre otros lugares así como en Santiago de Compostela. 

 

¿Cuánto cuesta?

El precio depende del lugar dónde la compres, a mí por ejemplo me costó 1€ en la Oficina de Turismo de mi aldea pero hay que tener en cuenta que es un lugar pequeño; en Santiago por ejemplo cuesta 1,50€ y hay lugares incluso en los que he oído que los peregrinos han pagado hasta 3€. El precio no debería llegar a tanto por un pedazo de papel que además desde Santiago cuesta sólo 1,5€  ¡que no te timen!

 

¿Puedo utilizar la Credencial de otro camino?

Esta pregunta puede parecer un poco extraña pero imagínate que te ocurre lo mismo que a mí (vale, puede ser improbable pero siempre existe la posibilidad) y te encuentras con que quieres hacer el Camino Francés por lo que tendrás que ir hasta algún punto de ese Camino para recoger tu credencial. Ahora imagínate que además por tu pueblo pasa otro Camino, la Vía de la Plata, para el cual te dan la Credencial aquí así que ¿para que desplazarme pudiendo recogerla en mi casa? 

Por lo que la respuesta es sí, puedes recoger una credencial del peregrino destinada a otro Camino y emplearla para el que tu elijas hacer sin ningún problema, pues al fin y al cabo lo que cuenta es que sea oficial y que te pongan los sellos. 

 Nota: aclarar que no es que existan credenciales especiales para cada Camino sino que dependiendo de dónde la cojas, la portada va a cambiar y el formato también. Por ejemplo, mi credencial era de papel de folleto, alargada e incómoda (cuando tengas que sacarla varias veces al día para sellarla entenderás con de la «comodidad» del formato) y en la portada indicaba «Camino Mozárabe» pero tenía la misma validez que cualquier otra. Eso sí, la que se adquiría en Santiago era más rígida y compacta, y tenía casi el doble de espacio para poner sellos (en la mía no cabía ni un sello más por lo que si hubiera caminado más días me habría tenido que comprar otra). Sin embargo, ambas eran completamente válidas a la hora de obtener la Compostela así que no te preocupes si tu Credencial es diferente a la del resto.

 

¿Es obligatorio tenerla para hacer el camino?

Básicamente sí, pues como te indicaba más arriba aunque no quieras obtener la Compostela, la mayoría de albergues municipales, sobre todo en Galicia, te la piden como requisito para poder quedarte a dormir. Piensa que es como un pasaporte del peregrino y llévala contigo a todas partes ¡ al final acabarás cogiéndole gusto a eso de poner sellos !

 

¿Cuántos sellos tengo que poner por día?

Aunque muchos son los rumores de la cantidad de sellos que debes tener en tu credencial para conseguir la Compostela, lo cierto es que en la oficina del Peregrino nos confirmaron que sólo eran necesarios 2 por día, siendo siempre uno el del final de etapa. Además, el último día en el que llegas a Santiago, no necesitarás sellar en ningún lado, pues con el que te ponen en la Oficina es suficiente.

 

¿Por qué se ha puesto tan de moda el tema de los sellos?

La verdad es que tengo que reconocer que hay sellos muy bonitos y aunque se aleja un poco de la esencia del camino, me encanta mirar mi credencial y recordar de qué lugar es cada uno. El lado malo de todo esto es que últimamente, muchos restaurantes e incluso algunas iglesias pequeñas, utilizan los sellos como reclamo para atraer peregrinos y hacer que consuman algo en sus locales o que dejen una monedita en sus templos.

Sin embargo, debes saber que nadie puede cobrarte por ponerte un sello, eso es algo inadmisible y que se aleja por completo del Camino. Si pides un sello y te lo quieren cobrar, no se lo permitas pues no tienen derecho ni deberían desfigurar la esencia de algo tan bonito como es esta peregrinación. Disfruta de tus sellos, de la gente que te lo regala amablemente y por supuesto, del Camino 

 

Camino Francés, Camino de Santiago, Galicia

 

6. El albergue

En los últimos años el número de peregrinos ha aumentado considerablemente haciendo que los albergues públicos en determinadas épocas sean de difícil acceso, puesto que o sales con la luz del alba y caminas muy deprisa, o no encontraras plaza para dormir. Sin embargo, dentro de Galicia, el número de albergues privados es bastante amplio y la diferencia de precio no es abismal entre unos y otros. Aquí os dejo todas las respuestas a las dudas que me surgieron a mí antes de hacer el Camino.

 

¿Qué tipo de alojamientos existen en el Camino?

Aunque el tipo de alojamiento puede ser muy variado (desde un albergue atendido por hospitalarios hasta hoteles de 5 estrellas) lo normal es que el peregrino se decante por los albergues. Aquí es donde tenemos que diferenciar entre albergues públicos y albergues privados: los albergues públicos son más económicos y dependen de alguna administración pública (ayuntamiento o comunidad autónoma), de una entidad religiosa (como una parroquia) o de una asociación. Además los precios suelen ir entre los 5€ y los 8€ (hasta hace unos años eran gratuitos en Galicia), y en algunos incluso piden solamente la voluntad (aunque no es lo más común). Mientras que los albergues privados dependen de un particular y el precio suele ser más elevado, situándose entre los 8€ y los 12€, lo que los suele convertir en alojamientos de mejor calidad que los públicos. 

Tienes que tener en cuenta que dentro de Galicia, sólo existe un Albergue Público perteneciente a la Red de Albergues de la Xunta. Es por eso que en épocas de mucha afluencia los peregrinos madrugan tanto para llegar primero y coger un sitio. Pero como te decía, no te preocupes que no dormirás en la calle ni en el campo, siempre encontraras algún lugar económico donde descansar. En estos albergues públicos siempre se prima primero a aquellos peregrinos que vienen solos sobre los que vienen en grandes grupos organizados. También tienen prioridad los discapacitados, seguidos de aquellos que hacen el camino a pie, después los que vienen a caballo y por último los que hacen el Camino en bicicleta. 

 

¿Se puede reservar el albergue?

En los albergues municipales o públicos, no se puede reservar la plaza sino que es más bien un ¡tonto el último! y como os decía antes, cada vez se pone más difícil encontrar una litera en determinadas épocas. Tendrás que dejarlo al azar, llegar y preguntar, y si hay plaza dejar tu mochila dentro. Pero no te asustes, no te quedarás en la calle, el Camino está lleno de albergues privados que por un poco más de dinero te permitirán reservar la litera y asegurarte una plaza. 

 

¿Debería reservarlo?

Esta ya es una decisión un poco más íntima y va depender de tus propias circunstancias y gustos personales. Es verdad que la esencia del Camino te arrastra hacia un tipo de vida más libre, sin preocupaciones, en el que debes caminar sin prisas y disfrutando de todo lo que te rodea por lo que dejar que sea el propio Camino quien decida dónde vas a terminar la etapa ese día o en que lugar vas a dormir sería lo más maravilloso.

Pero a veces no es así como queremos/podemos vivir ni peregrinar y nuestras circunstancias nos llevan a actuar de otra manera: en mi caso personal reservé todos los albergues (privados) excepto el último que decidí acompañar a una amiga que hice en el Camino y la verdad es que no me arrepiento de mi decisión. Por un lado porque iba sola y he de confesar que tenía un poco de miedo por no saber dónde iba a dormir, así que no me lo pensé dos veces. Por otro lado, los albergues que reservé fueron todos excepcionales y después de un largo día caminando era casi como estar en casa. Y el último día me sirvió para averiguar como eran los albergues públicos, para ver la diferencia con los privados y para entender que puedo dormir perfectamente en un lugar que daba más que pena (el albergue público me decepcionó tanto que prefería estar en el restaurante o en la calle que allí dentro).

 

¿Cuánto cuesta un albergue?

Los precios varían dependiendo del tipo de albergue pero sobre todo de la provincia en la que te encuentres. En Galicia el precio medio del albergue municipal en estos momentos es de 6€, todos los públicos tienen este precio dentro de esta comunidad y no te pueden cobrar más. En los albergues privados el precio varía dependiendo del albergue también, pero la medida suele ser de 10 a 12€ también en Galicia. Es un precio que la verdad me parece bastante bueno porque muchas veces las diferencias entre un albergue municipal y uno privado son abismales, pero eso depende ya de cada persona, de sus gustos y su presupuesto. 

 

¿Te dan sábanas y mantas en los albergues?

Evidentemente no puedo hablar en nombre de todos los albergues pero lo normal es que en los municipales sólo te den las sábanas, incluso en invierno (esas sábanas de papel de fumar). Sin embargo en los albergues privados la cosa cambia un poco: la mayoría de ellos te dan sábanas (al menos la bajera) y todos te dan una mantita cuando empieza a hacer frío en Galicia. Supongo que es lo lógico pues el albergue privado se paga un poco más caro que el municipal (tampoco mucho). 

 

¿Los baños son mixtos?

La mayoría de los albergues municipales tienen baños mixtos y algunos dejan bastante que desear. Recuerdo uno de los albergues públicos en el que nos alojamos, donde los baños no sólo eran mixtos sino que no tenían puerta, pues la pared hacía un poco de escondite humano; sin embargo, si pasaban por delante para ir a la ducha siguiente o al retrete, te veían de pleno. No es tan grave, evidentemente, pero a mí me gusta mi intimidad al menos en el baño. Por eso, vete preparado para todo tipo de experiencias, te aseguro que vendrás con la mente más abierta.

Con los albergues privados la cosa cambia un poco: suelen tener los baños separados para hombres y mujeres, y muchos a los que fui eran casi mejores que el de mi propia casa. Supongo que siempre dependerá de la elección que hagas pero yo la verdad que tuve bastante suerte con todo lo que elegí y los baños que encontré fueron espectaculares. Cuando hagas el Camino te darás cuenta de lo mucho que agradecerás una buena ducha calentita y relajada después de todo el día caminando.

 

¿A que hora encienden las luces del albergue?

Esta pregunta no se me vino a la cabeza hasta el primer día que dormí en un albergue. Estaba escribiendo en mi cuaderno las sensaciones que estaba teniendo cuando de repente apagaron las luces. Imaginaros mi cara de «¡mierda! no había caído en esto» y acto seguido me encontré guardando las cosas con la luz del móvil en medio de la oscuridad de la habitación. Así que cuando vayas, tenlo muy en cuenta: algunos albergues apagan sus luces por las noches y no las encienden hasta el día siguiente, en otros tienes que apagarla tú pero ten en cuenta que son muchos peregrinos y te puede tocar uno que quiera dormir muy temprano o que tenga el sueño ligero. Tendrás que adaptarte a las circunstancias, el Camino es así, te enseña a convivir y a aceptar todo lo que te pase. 

 

¿Existen normas dentro de los albergues?

No es que existan unas normal como tal pero creo que hay reglas básicas de educación que todos deberíamos cumplir en un albergue y que no todo el mundo hace. Cuando convives con tanta gente dentro de un mismo recinto tienes que tener en cuenta que esa no es tu casa y que los demás no tienen por qué entender o aceptar tus manías. En el Camino me encontré con gente muy mal educada, gente muy ruidosa y poco respetuosa que parecía creer que sólo ellos existían en aquella habitación; no fue la tónica de todos los días, menos mal, pero tuve que adaptarme a eso porque no me quedaba de otra ¡al fin y al cabo tampoco era mi casa!

Después de tantos días de albergue, de encontrarme con tanta gente de tan diversas maneras me di cuenta de que hay una cosa que es fundamental en la vida y en el Camino, una cosa que he intentado aplicar desde que soy pequeña y que con esta experiencia interioricé aún más: el respeto. No importa lo que hagan los demás y procura no tomarte a mal o a lo personal algunos comportamientos ajenos, pues en el Camino se juntan muchas culturas y no todos somos iguales. Pero lo que sí es importante es como actúes tú: intenta dejar limpio todo lo que uses para la persona que venga detrás, deja las botas fuera de la habitación para no ensuciar ni importunar a nadie, respeta el descanso y el sueño de los demás (si quieres madrugar mucho, deja todo preparado el día anterior; si quieres llegar tarde, procura no hacer demasiado ruido al entrar), evita al máximo el ruido (la gente va al albergue a descansar, no a hacer un guateque) y sé amable y agradecido 

 

¿Qué horario tienen los albergues?

Eso dependerá del albergue en sí, pero la mayoría de ellos están abiertos a partir de mediodía (casi nunca están de mañana porque los peregrinos no suelen llegar a esas horas) y no suelen cerrar antes de las 10, para que te dé tiempo a cenar. De todas maneras si quieres estar seguro, lo mejor es consultarlo con el propio albergue.

 

¿Tienen calefacción?

No me he encontrado con ningún albergue sin calefacción pero sé que a otras personas si que les ha pasado en algunos albergues municipales. En los privados la verdad es que se estaba supercalentito, incluso muchas veces dormíamos sin manta porque no era necesario y dejaban la calefacción puesta toda la noche: algo de agradecer cuando haces el Camino en una época lluviosa y medio fría.

 

¿Tienen enchufes para cargar el móvil?

Todos los albergues tienen enchufes para recargar los aparatos electrónicos. Normalmente en los albergues privados tienen un enchufe individual por litera mientras que en los municipales puedes encontrar uno para varias personas, aunque siempre suelen tener una zona común como un salón o comedor donde poder enchufar lo que necesites.

 

¿Te pueden robar en el albergue?

La verdad es que son muy poco frecuentes los casos de robos en los albergues pues la esencia del Camino no es esa y la gente que lo realiza no suele tener estas intenciones. De todos modos, es mejor tomas algunas medidas básicas de seguridad como dormir con una riñonera con las cosas de más valor (dinero, móvil…) o llevártelas cuando te vas a duchar. Además, si lo necesitaras, muchos albergues privados ofrecen un servicio de taquillas donde podrás dejar tus cosas bajo llave.

 

 

 

7. Preparación física

Sólo tú sabes mejor que nadie lo que necesita tu cuerpo sin embargo si no conoces bien en qué consiste el Camino o no estás acostumbrado a realizar caminatas tan largas o un ejercicio tan continuado, te recomiendo que sigas leyendo estas líneas para poder elegir lo que mejor se adapte a ti. 

 

El entrenamiento

¿Necesito entrenarme para hacer el camino?

Definitivamente la respuesta es sí aunque evidentemente esto no significa que no puedas hacerlo si no entrenas. Lo duro del camino no es hacerse 25 km caminando cada día pues una persona de condiciones físicas estándar puede hacerlo tranquilamente. El problema viene cuando tienes que hacer esta cantidad de km durante tantos días seguidos con los que esto implica para tu cuerpo y para tu mente, y todo eso si tienes la suerte de que no te salgan ampollas o de que no te tuerzas nada mientras caminas. Así que mi consejo, incluso aunque hagas otro tipo de deporte diferente al senderismo, es que practiques antes de ir.

La preparación física es un aspecto importante a tener en cuenta no sólo para evitar posibles lesiones sino para disfrutar de cada etapa sin que estas se conviertan en un calvario (y sobre todo, para no tener que abandonar antes de llegar a nuestra meta). 

 

¿Qué entrenamiento debo seguir?

No es que necesites un entrenamiento superespecífico para realizar el Camino de Santiago pero es cierto que conviene estar medianamente entrenado para evitar lesiones o incluso evitar sentirnos demasiado cansados para hacer una ruta tan larga. Estos son algunos consejos útiles para poder entrenar en casa antes de comenzar vuestro Camino:

Terreno. Lo mejor que puedes hacer es caminar en condiciones similares a las que vas a realizar en el Camino, entrenando por rutas de montaña con algunos desniveles que te permitan poner a prueba tu estado físico y alternando días de calor con otros más fríos (incluso estaría bien entrenar con lluvia y viento, algo que seguro encontrarás).

Tiempo. Si eres una persona sedentaria que hace poco o ningún ejercicio en su vida diaria lo mínimo es empezar a entrenar 3 meses antes, haciendo por ejemplo caminatas suaves de 3 km, e ir aumentando hasta llegar como mínimo a los 15 km. Si por el contrario eres una persona deportista o ya tienes preparación física, es bueno entrenar en las mismas condiciones al menos un mes pues no es lo mismo por ejemplo salir a correr o nadar, que hacer trekking. 

Equipamiento. Además de las condiciones anteriores también es necesario llevar en nuestras rutas de entrenamiento el calzado y la indumentaria que vamos a llevar al Camino para ver cómo nos sentimos con ella. Lo ideal sería incluso llevar de vez en cuando la mochila para determinar si estamos llenándola con demasiado peso y así poder equilibrarla.

 

¿Es necesario estirar antes o después de caminar?

Ambos estiramientos son igual de importantes: el primero de la mañana es fundamental para calentar los músculos y no lesionarnos a mitad de camino. El último es imprescindible para destensar los músculos y el cuerpo en general (y poder dormir relajada). Así que no olvides realizar ninguno de ellos.

Aunque te parezca algo que no es importante te aseguro que se nota mucho la diferencia si olvidas estirar algún día. Yo le dedicaba 15 minutos de estiramiento recién levantada y otros 15 minutos al llegar y dejar las cosas, antes de ducharme. Que no te dé vergüenza estirar delante de la gente en posiciones a veces un poco raras, yo hacía hasta un poquito de yoga 

 

 

La alimentación en el Camino

¿Cómo debo alimentarme?

Hacer el Camino de Santiago supone un gasto energético mayor al de nuestra vida cotidiana por lo que nuestra alimentación debe ser muy importante. Lo ideal sería empezar el día con un buen desayuno, tomar alimentos más ligeros y energéticos durante el resto del día (los plátanos son una opción fantástica) y esmerarse con la cena, cuando ya estamos más descansados. Además es muy importante hidratarse bien, sobre todo en verano para evitar así posibles golpes de calor.

Mi Camino de Santiago no fue sólo una experiencia espiritual sino también gastronómica (adoro comer sobre todo si es en mi «tierriña»). No me gusta desayunar recién levantada por lo que solía tomarte un café y una barrita energética a primera hora de la mañana y después hacía una parada para desayunar mejor. Además paraba para comer cuando tenía hambre y aprovechaba para tomarme una Estrella Galicia y disfrutar de la gastronomía gallega cuando me apetecía (siempre he creído que es importante hacerle caso al cuerpo, «con sentidiño» claro). Obviamente la cena era mi plato favorito, pues después de la ducha y estando más descansada, disfrutaba más de la comida. Yo lo hice así, quizás no sea la mejor manera pero a mí me fue fenomenal y disfruté muchísimo más del Camino, al fin y al cabo cada uno lo vive como quiere ¿no?

 

¿Se puede beber agua del grifo?

El agua del grifo en gran parte de España (además de Portugal y Francia) es de muy buena calidad y apta para consumir. Por lo que si lo prefieres, puedes rellenar tu botella de agua en vez de estar comprando todos los días una. 

Ahora sí, cuidado con lo que bebes en las fuentes no vaya a ser que pilles una gastroenteritis: fíjate siempre si tiene algún cartelito de «agua potable» y en el caso de que no lo tengan, está a tu elección decidir si quieres beber o no (la mayor parte de las veces no tiene que pasar nada, pero no todos los estómagos son iguales).

Otra opción si quieres ir más tranquilo es llevarte una botella con filtro, una buenas opción para evitar impurezas o malos olores del agua y además asegurarte casi al 100% de no pillar una gastroenteritis. Puedes encontrar varias tipos de botellas con filtro aquí.

 

Soy vegetariana ¿tendré problemas con esto?

España en general ofrece cada vez más opciones de alimentación para personas con cualquier tipo de alimentación así que en principio no deberíais tener ningún tipo de problema. Además en relación a Galicia tienes que saber que no sólo se come pulpo o ternera gallega, la variedad de nuestra gastronomía es muy amplia y las verduras son una opción que abunda en nuestra cocina. 

Además a lo largo del Camino encontrarás muchos supermercados para autoabastecerte de aquello que necesites. Mi consejo es que vayas cada día al acabar tu etapa y compres algunas provisiones para el día siguiente, sobre todo fruta o algún snack. 

 

¿Qué platos son típicos de la gastronomía gallega?

Cuando hice el Camino la mayoría de la gente con la que iba era extranjera, no tenían ni idea de qué debían comer en Galicia y además solían ir a los sitios más concurridos y «atrapa peregrinos extranjeros». Esto es algo muy común, le puede pasar a cualquiera (a mí me ha pasado muchas veces y eso que dada mi devoción por la comida, siempre hago una búsqueda exhaustiva de la comida del país que voy a visitar) pero como soy de esta tierra y quiero que disfrutes de ella tanto como yo, te voy a dejar algunos de los platos más típicos de Galicia (y algunas bebidas) para que te vayas de aquí con un buen sabor de boca:

Pulpo a la gallega. El plato por excelencia de nuestra gastronomía es una de las cosas más ricas que podrás probar. Cocido y con sal, aceite y pimentón, te dejará con ganas de más.

Lacón con grelos. Otro de los platos típicos de nuestra gastronomía que lleva carne y verdura acompañados de patatas (aviso: los grelos son una verdura amarga si no estás acostumbrado).

Caldo gallego. Un plato más típico de los meses fríos pero que podrás encontrar en pleno verano en los restaurantes. Suele llevar verduras, alubias y patatas acompañadas normalmente de algún trozo de carne o chorizo: una combinación que resucita a los muertos!!

Pimientos del Padrón. «Uns pican e outros non» es el lema que acompaña a estos pequeños pimientos de color verde intenso que podrán hacer que salga una llamarada de tu boca. Deliciosos y chispeantes!

Empanada gallega. No te puedes ir sin probar un trocito de uno de nuestros platos estrella. Además la podrás probar de muchos sabores: pollo, zamburiñas, pulpo, atún, grelos…

Marisco. Si hay una cosa por la que se conoce nuestra gastronomía esa es el marisco. No es el plato más barato pero deberías darte este lujo cuando llegues a Santiago (o en Finisterre, más cerca del mar) después de haber hecho tanto esfuerzo. Prueba las cigarras, los langostinos, los bueyes de mar, las nécoras, los percebes o las vieiras… que para eso la has llevado colgando todo el camino.

Cerdo. Del cerdo sacamos los mejores manjares entre los que no debes perderte «la oreja de cerdo» , «el lacón» o algunos embutidos como «la androlla» , el «chorizo ceboleiro», «o pigureiro» y «o botelo», todos de esta tierra. Prepárate para caminar después…

Quesos. O deberías decir «queixos» en gallego porque las D. O. harán que te aprendas sus nombres con sólo el primer bocado. No dejes de probar el Arzúa-Ulloa, el San Simón da Costa (su versión ahumada es espectacular), el Queixo de tetilla o el Queixo do Cebreiro.

Bebidas espirituosas. Muchos son los licores que llevamos bebiendo en Galicia desde tiempos inmemorables, entre ellos el «licor café» (nuestro invento para exterminar al resto de la humanidad 😉), la «crema de orujo» o el «licor de hierbas«, mano de santo para curarnos por dentro. 

Estrella Galicia. Para nosotros es sagrada y forma parte ya de nuestra gastronomía, de hecho cuando vemos una Estrella en el extranjero nos entra un alegría que no podemos explicar . No te atrevas a decirle a un gallego que no te gusta o se ofenderá. Te acompañará durante todo el Camino, no dudes en probarla..

Queimada. Una mención especial se merece este rito gallego en el que se quema aguardiente en un recipiente de barro cocido acompañada de azúcar de caña, granos de café y algunas trozos de fruta. Todo ello mientras se recita un conjuro que espantará los malos espíritus que puedan estar acechándonos. No es fácil encontrarlo en los bares pero si tienes la oportunidad de verlo en otro sitio, no dudes en apuntarte a la fiesta. 

Vinos. Tampoco podemos olvidarnos de nuestra 5 D.O. que mejoraran aún más tus comidas. Tienes que probar al menos uno: Reas Baixas (el Albariño es el más conocido), Ribeiro, Valdeorras, Monterrei y Ribeira Sacra. No me digas que no tienes donde escoger…

Dulces. Como muchas otras cocinas de España, la gallega tiene dulces tradicionales que te harán chupàrse los dedos. Entre ellos tendrás que probar las filloas (parecido al crêpe pero con una importante diferencia), la bica (el bizcocho blanco más esponjoso y delicioso del mundo), las orejas de carnaval (típicas de esa fecha pero que podrás encontrar en las pastelerías), las castañas con leche (en realidad es muy típico comer postres e incluso comidas con castañas, uno de nuestros frutos más típicos) o la famosa Tarta de Santiago, una delicia de almendras que te ofrecerán en cuanto pongas un pie en la capital.

 

No están todos los que son pero si están todos los que son así que en tu escapada a Galicia para hacer el Camino, no te olvides de probar algunos de estos manjares. Descubrirás porqué esta tierra es mágica… ✨

 

Camino de Santiago, Galicia

 

8. La mochila del peregrino

La mochila del peregrino es algo bastante simbólico y especial a la hora de realizar el Camino, quizás no te hayas dado cuenta pero pronto lo descubrirás. Esta mochila simboliza la carga de todos aquellos problemas que te acompañan, esos pensamientos que no te dejan dormir por las noches, los obstáculos que se te presentan en tu vida diaria, tus miedos más profundos… Llevar la mochila significa cargar con ellos y darte cuenta de que no necesitas tanto peso a tus espaldas, que puedes ser feliz con la mitad de lo que llevas y que cuando te liberes de todo aquello que no es necesario podrás dormir mejor pero sobre todo, vivir mejor 

Es por eso que para mí es tan importante hacer el Camino con la mochila y los que me conocen bien ya saben lo mucho que me he quejado de la última moda que inunda esta peregrinación y que consiste en viajar sin peso mientras te llevan la mochila de un albergue a otro. No me gusta juzgar a las personas pero creo firmemente que permitir que te lleven las mochilas de una etapa a otra (a menos que sea estrictamente necesario) es como pasarle tu propia carga al de al lado, es como evitar los problemas, como volverlos invisibles… y eso para mí, desvirtúa la esencia del Camino.

Hacer el Camino no es hacer turismo, somos peregrinos y como tales buscamos algo más que el caminar por caminar. Puedo entender que te lleven la mochila si tienes algún problema físico que te impida cargarla, algún tipo de incapacidad o si eres tan mayor que te va a facilitar la peregrinación pero os sorprendería saber la cantidad de gente con problemas que carga con su mochila sin ayuda de nadie: es tan increíble que sólo cuando llegas a la catedral y sueltas tu mochila sientes de verdad lo que significa llevarla, sientes en la piel y en el alma lo que es la libertad.

 

¿Cómo elegir la mochila adecuada?

¿Cuánto debe pesar mi mochila?

Seguramente hayas leído en muchos sitios que debes llevar el menor peso posible en la mochila y que la mayoría de las cosas que planeas llevar en un principio no te harán falta, y he de confesarte que es la pura verdad. Cuando decides hacer el Camino por primera vez puedes estar susceptible ante los consejos de tal amigo que te dice que no vas a necesitar cuatro mudas de ropa o del blog en el que has leído que no es necesario llevar dos pares de calzado y pensar ¿pero como voy a sobrevivir con tan pocas cosas? Pues lo harás, sobrevivirás y te darás cuenta tú mismo de que todas esas personas tenían razón y que no era necesario cargar con tanto peso, incluso pensarás porqué no te dejaste esos pantalones en casa ¡con lo que me pesa ahora la mochila!

No te preocupes, nos pasa a todos (o a casi todos) y es normal llevarse alguna cosa que luego no utilizarás pero lo importante es que no te salgas demasiado de las recomendaciones: tu mochila no debe superar el 10% o 12% de tu peso corporal ¡ni se te ocurra cargar con más de 10 kilos! no es necesario y tu espalda te lo agradecerá. Además, otra de las cosas de las que me di cuenta es que no importa la distancia recorrida, necesitarás prácticamente lo mismo para caminar un mes que para caminar cinco días y serás más feliz. El Camino te dará todo aquello que sea necesario: o bien lo podrás comprar en algún establecimiento o incluso los peregrinos con los que te encuentres te lo ofrecerán amablemente.

 

Yo caminé 117 km durante 5 días con una mochila de 20 litros. Puede parecer pequeña pero lo cierto es que llevaba todo lo necesario e incluso algo más que podría haberse quedado en casa. Recuerdo cargar con unas sandalias de trekking para ponerme al llegar a los albergues y unas chanclas para ducharme: al final sólo usé las chanclas. También me llevé 3 pares de camisetas interiores por si hacía frío y acabé utilizando 2. Es normal equivocarse, a ti seguramente también te pase, pero procura hacer caso a los que ya hicieron el Camino. Yo seguí sus consejos en todo lo que mi mente me permitió y hoy puedo decir, que en mi próximo Camino tengo intención de llevar la misma mochila o al menos una con la misma capacidad, pues no necesito nada más que lo que llevé para sobrevivir aunque sea por mas tiempo.

 

¿Cómo debo colocar las cosas en mi mochila?

El método que utiliza la mayoría de la gente para equilibrar el peso de la mochila es colocar las cosas más pesadas en la parte inferior y más próxima a la espalda. Además es aconsejable poner el saco en el fondo (si lo vas a llevar dentro de la mochila) y dejar las cosas que más necesitas en la parte de arriba o en los bolsillos exteriores, como la botella de agua o el impermeable por ejemplo.

 

¿De cuantos litros me compro la mochila?

Elegir la mochila, es junto con las botas, una de las elecciones más importantes que tiene que tomar el peregrino. En el Camino encontrarás personas con muchos tipos de mochilas: unas muy grandes, otras muy pequeñas, unas con miles de bolsillos, otras que parecen de ciudad… pero lo que nunca te vas a encontrar en con alguien que se queje de llevar una mochila pequeña. La mayoría de las personas suelen caminar con mochilas que van de los 30 a los 45 litros de capacidad, una buena medida siempre y cuando no la cargues demasiado (recuerda que debe pesar aproximadamente el 10% de nuestro peso corporal). En mi caso, llevé una mochila de 20 litros puesto que sólo iba a recorrer 5 días y como explico más arriba, para mí fue más que suficiente e incluso creo que para hacer un Camino más largo seguiría siendo perfecta.

 

¿Qué otros requisitos debe cumplir una mochila?

Además de la cantidad de litros que tenga nuestra mochila (y si partimos de que estamos eligiendo una mochila de buena calidad) hay otros factores a tener en cuenta:

Bolsillos. Es quizás lo único que eché de menos con mi mochila,  que tuviera más bolsillos externos para poder dividir más las cosas, así podría sacar más fácilmente el saco de dormir sin desmontar toda la mochila o el chubasquero cuando lloviera sin tener que abrirlo todo.

Cintas ajustables. Es importante que tu mochila lleve este tipo de cintas para poder ajustarla a tu cuerpo y que el peso se reparte de un modo equilibrado. Podrás encontrarte con cintas que ajusten a la cadera, a la cintura y al pecho para una perfecta sujeción.

Almohadillas. Lo ideal es que tu mochila disponga de almohadillas en la espalda para evitar las rozaduras así como en la cintura, tu viaje será mucho más cómodo con ellas.

Funda Impermeable. Si haces el Camino en verano es probable que no te haga falta (aunque con la lluvia en Galicia nunca se sabe) pero fuera de esta época llevar una funda es fundamental si no quieres que se empape tu mochila y todo lo que llevas dentro. Las fundas impermeables suelen ser bastante económicas y están fabricadas en función de los litros de la mochila.

Anatomía. Hoy en día existen en el mercado una gran cantidad de mochilas a cada cual más anatómica si cabe. La mía por ejemplo tiene la forma de la espalda reforzada con una especie de almohadillas y una tela de red para que pueda transpirar.

 

Qué llevar en la mochila: los indispensables

Además de la ropa, el neceser y el botiquín ¿qué otras cosas son indispensables?

No importa la época del año en la que vayas a hacer el Camino, siempre hay algunas cosas básicas que deberías llevar en tu mochila:

Toalla. Aunque he de reconocer que no me gustan las toallas de microfibra, la verdad es que son muy útiles porque ocupan poco espacio y son muy ligeras además de ser muy absorbentes y de secarse muy rápido. Sin embargo en invierno no son muy recomendables a menos que vayas a estar en un albergue que tenga la calefacción a tope, pues suelen dejar cierta humedad en la piel que no es muy buena cuando hace frío.

Linterna. Recomendable cuando te apagan la luz en el albergue y quieres seguir haciendo alguna cosa, cuando te levantas antes de que sea de día, par ir al baño a oscuras o si te pilla la noche en medio del camino. Un objeto muy útil que deberíamos llevar siempre en nuestra mochila.

Navaja suiza. No es algo imprescindible pero que supongo que estoy acostumbrada a ver siempre una en el coche de mis padres cuando hacíamos los viajes interminables desde Madrid o Barcelona hasta Galicia. Me parece un objeto muy útil si no quieres comer siempre de restaurante y prefieres hacer un picnic de vez en cuando.

Saco de dormir. Fundamental para dormir en los albergues. No sólo te dará calorcito sino que dormirás plácidamente sabiendo que estás durmiendo en lago superlimpio porque es tu saco. Más abajo te explico las características que debe de tener para que elijas el mejor para ti.

Tapones para lo oídos. Yo no los utilicé en todo el camino, no sé si porque tuve suerte o porque tengo sueño profundo pero suelen ser bastante útiles para dormir cuando el vecino canta ópera por la noche.

Detergente para lavar la ropa. En los albergues privados suele haber detergente para lavar la ropa pero es probable que no ocurra lo mismo en los públicos así que nunca está de más llevar un saquito pequeñito con polvos para lavar la ropa (tampoco te vayas a llevar la caja entera).

Cargadores y baterías. Recuerda llevarte siempre un cargador para el móvil y la cámara (en el caso de que los lleves). Hay gente que se lleva también baterías portátiles pero en mi caso me pareció un peso extra que no tenía sentido llevar pues en todos los albergues hay enchufes para recargar tus baterías.

 

 

El saco de dormir

¿Qué tipo de saco es más recomendable?

El saco de dormir es algo fundamental a la hora de hacer el Camino de Santiago, no sólo para protegerte del frío cuando duermes sino por higiene personal pues no siempre vas a dormir en las mejores condiciones. Sin embargo, aunque elegir un saco nos puede parecer la cosa más fácil del mundo («este es muy bonito, vale poco y es de mi talla ¡me lo llevo!») lo cierto es que es importante que cumpla algunas condiciones previas:

Tamaño. Evidentemente tienes que elegir un saco que se adapte a tu estatura y constitución. De nada sirve que te compres un saco tamaño «M» porque es de color rosa si después se te va a salir la cabeza de la capucha; lo mismo ocurre en caso contrario, si el saco es demasiado grande el calor en vez de retenerse se va a disipar. Normalmente el tamaño viene indicado en todos los sacos por centímetros y por pulgadas (por ejemplo el mío es tamaño «L» , indicado hasta 185 cm de altura).

Peso. Evidentemente el mercado ofrece distintos tamaños de saco, algunos más compactos que otros y algunos más ligeros que otros, pero no te dejes engañar: que un saco sea más pequeño no quiere decir que sea más liviano al igual que un saco más pesado no quiere decir que caliente más. Fíjate mejor en las medidas de confort para hacer una buena elección y después elige si quieres el más compacto.

Amanecer en Portomarín, Camino de Santiago, Galicia

Grados de confort. Esta es probablemente la característica que más tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir nuestro saco. El grados de confort es la temperatura ambiente mínima para la que está indicado el saco de dormir así que por debajo de dicha temperatura el usuario puede pasar frío. Un saco cuyo grado de confort sea entre 10º y 15º puede ser una buena lección, pues normalmente lo vamos a usar para podrir dentro del albergue. Una vez elegido esto, ya puedes buscar si hay uno que pese menos o que sea más compacto.

Relleno. No es lo mismo un saco de dormir de plumas que un saco de dormir de fibra pues el primero se expande más con nuestro calor y por lo tanto calienta más. De todos modos, no es algo a tener realmente en cuenta cuando te vas a comprar un saco de dormir para hacer el Camino pues se supone que vas a dormir en un albergue y no vas a necesitar un saco de tanta calidad (además de que te vas ahorrar unos euros). Un saco normal de fibra es más que suficiente.

Otras condiciones. Además de las características anteriores es importante tener en cuenta que las necesidades cambian en función del sexo o la edad. Una mujer por norma general va a tener mayor sensación de frío que un hombre (unos 5º de diferencia) debido a que posee menos masa corporal que es la encargada de generar el calor. Lo mismo ocurre con personas mayores, pues con la edad se genera menos calor y se siente más frío. Las personas con sobrepeso por el contrario, son mas resistentes al frío debido a la cantidad de grasa corporal de su cuerpo y las personas que entrenan y tienen una buena condición física, están mas preparadas para soportar temperaturas más bajas. 

 

¿Necesito llevar esterilla?

Personalmente me parece completamente innecesario a menos que vayas a hacer acampada. En los albergues vas a dormir en un colchón así que con el saco de dormir debería ser suficiente.

 

¿Qué es un saco sábana?

Pues no es otra cosa que una especie de sábanas finitas que se cierran como un saco de dormir pero que son mucho más ligeras (entre 200 y 300 gramos. Apenas protegen del frío, por lo que sólo las recomendaría si haces el camino en pleno verano.

 

El bastón

Llevar bastón ¿es realmente necesario?

Supongo que esta respuesta va a depender de varios factores como tus condiciones físicas,  el desnivel del camino elegido o la duración del mismo. Personalmente creo que pueden ser muy útiles en determinados momentos del camino y aunque como norma general no los utilices mucho, llevar uno de esos bastones modernos que venden ahora no te supondrá apenas ningún esfuerzo, pues son bastante compactos y livianos. 

Llevar dos ya me parece más aparatoso aunque vi a mucha gente que caminaba diariamente con ambos y se movían muy deprisa. Supongo que además de aportar más equilibrio (sobre todo a personas más mayores) ayudan a caminar más ligero pero esa no era mi intención, así que con el que llevaba fue suficiente para subir algunas cuestas o para realizar los últimos kilómetros de etapa que se hacían más difíciles.

 

 

 

9. Ropa más adecuada

La ropa que lleves al camino dependerá mucho de la época del año en la que vayas a realizarlo ya que no es lo mismo hacerlo en invierno donde vas a necesitar muchas más capas y la ropa no se va a secar del mismo modo, que en verano donde apenas vas a necesitar ropa y todo se seca en un santiamén. Sin embargo, independientemente del mes que elijas para hacer el camino dos mudas para caminar y una para después de la ducha deberían ser más que suficientes. 

Partiendo de esa base, ya podemos escoger qué tipo de prendas vamos a llevarnos:

Pantalones. En épocas calurosas es conveniente llevarse un par de pantalones cortos pues entre las elevadas temperaturas del verano y el esfuerzo diario caminando, podemos pasar mucho calor. Lo ideal sería llevarse esos uno de esos prácticos pantalones largos con cremalleras que se convierten en bermudas. Si vas a caminar con frío, opta por los pantalones largos de trekking o por unas buenas mallas, son muy cómodos y aunque al principio creas que vas a pasar frío pronto te darás cuenta de que caminando un poco se te pasará.

Camisetas. En verano es mejor llevar camisetas especiales para esta época que las clásicas de algodón, pues son más ligeras y transpirables, por lo que no retendrán tanto la humedad. En invierno es conveniente llevar una camiseta de manga larga térmica para ponerte debajo del polar o abrigo, así como una para dormir (yo dormía con unos leggins y una camiseta de manga corta).

Polar. Aunque vayas a caminar en verano nunca está de más llevar un polar ligero y fino por si refresca (créeme, soy gallega y sé lo que me digo). En invierno puedes optar por llevar un polar fino debajo del abrigo si este no es muy gordo o uno más gordito si tu abrigo es más ligero. Aunque en invierno puede hacer frío, caminado la sensación no es tan intensa.

Calcetines. En el apartado de abajo donde hablo sobre el calzado y los pies os explico todo lo que necesitáis saber sobre los calcetines. Con 2 o 3 mudas será suficiente, ya que los puedes ir lavando a medida que los usas. Todo dependerá de la época en la que vayas pues la ropa no se seca igual (a menos que decidas gastar tu dinero en una secadora).

Ropa interior. Al igual que los calcetines con 2 o 3 mudas es más que suficiente.

Gorra, sombrero o gorro. En los meses de calor es conveniente llevar una gorra con visera o un sombrero para protegerse del sol en la cabeza, ya que puede ser un verdadero fastidio mientras caminas y ni te hablo si te da una lipotimia. El sombrero también puede serte de utilidad si llueve aunque lleves el chubasquero. En invierno procura llevarte un gorro que abrigue pues puedes encontrarte con zonas donde el aire corta la piel y las orejas se te congelan.

Chubasquero. Una prenda muy útil, sobre todo en Galicia. No importa si es invierno o verano, la posibilidad de que llueva siempre existe en esta tierra y un chubasquero ocupa y pesa poco así que yo lo llevaría siempre. Los hay tipo poncho que cubren incluso la mochila pero que si hace viento resultan muy incómodos, y luego tienes los de chaqueta, que son más cómodos (si decides llevar este último tipo, no olvides proteger tu mochila con una funda). Cualquiera de los dos los puedes acompañar de unos pantalones para la lluvia o unas polainas para no mojarte los pies. Algunas personas llevan incluso un pequeño paraguas (lo confieso, yo lo llevé pero es que soy gallega, sabía que me iba a llover como si no hubiera un mañana y la verdad es que a mí me resultó muy útil) para los días más lluviosos.

Pañuelo o bandana.  Una prenda que me parece superútil en cualquier época del año pues te puede proteger tanto del frío como del calor. Además las bandanas de cuello las puedes utilizar como gorra, como pañuelo o como muñequera, una joya de prenda. A mi regalaron una con un diseño muy especial: sellos del Camino de Santiago (puedes encontrarla aquí).

Riñonera. No sé si cuenta como ropa pero es un complemento ideal. Yo me la ponía todos los días para llevar a mano la cámara, el móvil y la cartera así como el cacao de los labios o los pañuelos. Además de noche dormía con ella y cuando me iba al baño también me la llevaba, así tenía controladas mis cosas personales y demás valor

 

En principio no deberías llevar nada más para sobrevivir ya sea 5 días que un mes caminando. Se te permite, evidentemente, llevar más cantidad de la necesaria si eres novato. Tú mismo te darás cuenta, al hacer el camino, de lo que te hacía falta y lo que no.

 

 

10. Los pies: la herramienta más importante del peregrino

Personalmente yo tenía mucho miedo a que me salieran ampollas (incluso más que a torcerme un pie ¡cosas de la mente!)  por eso me compré unas buenas botas y seguí todos los consejos que os escribo debajo. No sé si fue suerte, si fue que seguí todo a raja tabla o que mis pies son de superhéroe pero conseguí llegar a Santiago sin ninguna ampolla (también es verdad que fui 5 días, quizás cuando lo haga durante un mes la cosa cambia). Además era curioso ver como este miedo no sólo era mío sino que lo compartía con muchos peregrinos pues todas las mañanas podías ver a la gente realizar un pequeño ritual de preparación «antiampollas». 

 

Calzado

Una de las elecciones más importantes que tienes que hacer antes de realizar el camino, es elegir el calzado que te acompañará durante todo el recorrido pues de ello dependerán tu comodidad a la hora de caminar, la prevención de lesiones o la aparición de ampollas entre otras cosas.

Esta elección es completamente personal ¿a qué me refiero con esto? pues a que no existe un calzado perfecto, lo que va bien para ti puede que no vaya bien para mi (es decir, que no son mejores las botas que las zapatillas por ejemplo). El mejor calzado siempre será el que mejor se adapte a ti, a tus condiciones y a tu camino. En mi caso lo tenía clarísimo, mi elección fueron las botas de media caña por una sencilla razón: hace unos años tuve una rotura de peroné en el tobillo izquierdo y mentalmente me siento más segura con botas pero mi caso es particular y a ti quizás te puedan venir mejor unas zapatillas de trekking. A esto me refiero cuando hablo de elección personal, después de leer todos los consejos elige sólo aquellas con las que tú te sientas más cómodo, tus pies te lo agradecerán.

 

¿Qué tipo de calzado es el más adecuado para caminar?

Lo más indicado son las botas o zapatillas de trekking, no sólo porque están diseñadas para hacer este tipo de ejercicio sino porque suelen estar preparadas para todo tipo de terreno. Puedes elegir entre llevar botas o zapatillas, ambas son buena idea (todo depende de lo que más te guste) pero en el caso de elegir las primeras, asegúrate de que sean de caño medio pues las botas altas suelen ser más pesadas y rígidas.

 

¿Qué me dices de las sandalias? En el camino se ve a mucha gente con ellas…

Las sandalias de trekking (es importante que sean especiales para el terreno) son una buena opción si vas a realizar el camino en verano pues con el sol y las altas temperaturas evitarás que el pie se cueza y te salgan las tan temidas ampollas. Además, siempre es recomendable llevarlas aunque sólo sea para descansar los pies después de un largo día caminando.

 Nota: llévate siempre unas sandalias/chanclas en la mochila para ducharte en los albergues y descansar, tus pies te lo agradecerán.

 

¿Qué características principales debe tener mi calzado?

Lo fundamental a la hora de comprar unas botas o zapatillas de trekking es la comodidad, por ello asegúrate de sentirte cómodo con el calzado que elijas (normalmente se suele recomendar elegir medio numero o un número más, lo justo para que los dedos de los pies no alcancen la puntera de la bota). Esta comodidad suele venir dada por una buena amortiguación (la de espuma EVA es buena elección) y una buena suela.

Otra de las características fundamentales es la impermeabilidad, sobre todo si vas a viajar en invierno pues mojarse los pies no es una sensación agradable cuando vas a andar tantos kilómetros. Y por supuesto no puedes olvidarte de la transpirabilidad, por muy poco que tus botas te permitan respirar, siempre será mejor que elegir un tejido no transpirable (Bonus: normalmente se recomienda el goretex por reunir ambas características pero el mercado ofrece varias posibilidades).

La última cosa que debes tener en cuenta es la lazada y la lengüeta de la bota, pues aunque parezcan algo insignificante son fundamentales para tu confort. Un buen sistema de lazada mantendrá tu pie bien sujeto y evitará posibles torceduras.

 

He oído que no se debe estrenar el calzado en el camino ¿es cierto?

Cierto no, ciertísimo. Estrenar calzado en el camino es una de las peores cosas que puedes hacer pues al no tener la bota/zapatilla amoldada a la forma del pie esta provocará más fricciones y aumentará la posibilidad de que aparezcan ampollas, además de que los pies te dolerán más.

Lo mejor es probar antes tu calzado nuevo por diferentes terrenos para amoldarte a él. Si en vez de comprarte calzado nuevo vas a usar algo que ya tenías por casa, tampoco es recomendable que esté demasiado usado ¡el equilibrio es la clave!

 

¿Que hago si se me mojan las botas?¿Cómo las seco?

En mi caso personal y a pesar de lo mucho que me llovió el último día del camino, he decir que mis botas aguantaron como unas campeonas y el agua nunca me caló los pies. Pero si tus botas no aguantan tanto la lluvia o si vas con zapatillas de deporte y se te mojan, lo mejor que puedes hacer para secarlas es ponerles papel de periódico por dentro durante unas 3 o 4 horas y cambiarlo tantas veces como sea necesario para intentar que se sequen por completo (también puede suceder que alguien lleve un secador de pelo y te lo deje para acelerar el proceso, pero no vayas contando con él por si acaso).

 

En el mercado existen un sinfín de tipos de calzado para hacer trekking así que ármate de paciencia para elegir aquellas que mejor se adapten a ti. Mi elección final fueron unas botas Salomon de media caña con goretex. Sí, me gasté más dinero que con unas botas más convencionales pero después de hacer el camino he decir que es una de las mejores compras que he hecho. Mis botas resistieron todas las inclemencias del tiempo que sufrí en el camino: viento, agua, barro, sol…nunca jamás se me mojaron los pies ni un poquitito y tampoco me sudaron ni me salieron ampollas, una elección de 10 

 

 

Calcetines

Es, probablemente, una de las cosas que menos en cuenta tiene la gente a la hora de realizar el camino y sin embargo es uno de los detalles más importantes si quieres evitar las tan temidas ampollas.

¿Por qué son tan importantes los calcetines?

Unos buenos calcetines no sólo nos van a mantener tus pies secos sino que pueden evitar las tan temidas ampollas además de alguna que otra rozadura. El secreto está en comprarlos sin costuras para evitar cualquier arruga que pueda provocar su aparición.

 

¿Qué tejido es el más recomendable?

La mejor opción es decantarse por los tejidos sintéticos y no por el algodón. Esto se debe a que el algodón no permite transpirar el pie, haciendo que se empape y humedezca, lo que favorece la aparición de ampollas.

 

¿Cuántos pares de calcetines es aconsejable llevar?

Eso depende de cada persona pero sobre todo de la época del año. En mi caso que era otoño y hacía un tiempo regulín, llevé 3 pares de calcetines porque aunque los lavara al llegar no conseguía que se secarán. Hay que tener en cuenta que los radiadores no son tan abundantes y no se pueden utilizar para uso exclusivo.

 

 

Cuidado de los pies

Además del calzado y los calcetines, hay otras cosas a tener en cuenta a la hora de cuidar nuestros pies. 

Vaselina: uno de los trucos de los peregrinos expertos es aplicar vaselina en la planta del pie y entre los deditos antes de ponerse los calcetines. No sé hasta que punto el no ponérsela puede perjudicar tus pies, lo único que puedo decirte es que yo me la puse todos los días y no me salió ni una ampolla (aunque también seguí todos los consejos anteriores).

 

Crema hidratante: después de un largo día caminado no hay nada mejor que darse una ducha para refrescar tus pies y ponerse una gran cantidad de cremita. Además, si puedes, evita dormir con calcetines para que tus pies respiren toda la noche.

 

Alcohol de romero: Otro remedio para relajar los músculos es la aplicación de alcohol de romero después de la ducha. No sólo es bueno para los pies sino también para las piernas y es un remedio natural utilizado por las abuelas para los dolores musculares (al menos en mi tierra).

 

Vendas/tobilleras: debido a mi rotura de peroné las vendas o tobilleras han sido muy útiles para mi. Me gusta mucho caminar y eso me ha llevado a conocer bien mi cuerpo, el cual muy sabiamente tiende a proteger mi tobillo operado (derecho) cargando todo el peso en el pie contrario y provocando dolor en esa parte por eso ante caminatas muy largas viajo con tobilleras que amortiguan el impacto y me hacen sentir más cómoda. Por supuesto, este es mi caso personal pero si a ti te ocurre algo parecido, te pueden venir muy bien. 

 

 

¿Y si me salen ampollas?

Si después de todo te han salido ampollas ¡no te angusties! Hay varios remedios rápidos y eficaces para evitar que te arruinen la maravillosa experiencia de hacer el camino.

 Actitud positiva: sí, sé que en estos momentos estarás pensando que esto es una chorrada y lo único que querrás es leer la parte donde te hablo de los remedios para librarte de esa maldita ampolla pero hazme caso, una buena actitud ante su aparición hará de la curación un proceso más rápido y llevadero.

Tiritas: si nos encontramos con las primeras molestias o nos aparecen pequeñas ampollas, podemos combatirlas con tiritas especiales de gel (tipo «Compeed»), alivian bastante y pueden ser de gran ayuda si no vas a caminar muchos días más. Además si te salen siempre en el mismo sitio, úntate bien de vaselina. 

Tratar la ampolla: sin embargo, la mayoría de las veces que nos salen ampollas estas ya son demasiado grandes y apenas se pueden soportar  durante todos los días que quedan de camino. Por eso, en estos casos lo mejor es pinchar la ampolla para eliminar el líquido del interior (ni se te ocurra cortar la piel, pues perderías la protección natural y caminar sería una experiencia horrible). En la cajita de abajo te explico los pasos a seguir para curar una ampolla.

 

Cómo curar una ampolla

1. Para curar una ampolla, lo mejor es tener los pies limpios y secos (sería ideal después de la ducha).

2. Hazte con una aguja, puedes traerla desinfectada de casa pero aún así caliéntala con un mechero y desinféctala con alcohol.

3. Enhebra un hilo impregnado en «betadine» y pincha la ampolla, pasando el hilo por dentro de la misma hasta dejar un par de cm fuera de cada lado. El fin de pasar este hilo y dejar parte dentro es que irá drenando el líquido que pueda seguir produciéndose y evitando que se cierre y se forme la ampolla de nuevo. Puede ser un poco asqueroso pero te salvará la vida sobre todo si te quedan aún muchos km por recorrer.

4. Untar toda la zona con betadine SIN quitar la piel que recubre la ampolla (esto es muy importante, no quites la piel nunca, deja que se caiga) y cubrir la zona con gasas y esparadrapo.

5. Et voilà! Con el paso de los días la ampolla terminará por secarse y la piel se caerá solita.

 

 

11. El botiquín

No es necesario llevar un gran botiquín para realizar el Camino pero sí es cierto que puedes llevar algunas cositas que te salvarán en caso de apuro:

Tarjeta sanitaria. No olvides llevarla, es casi lo más importante si tienes algún problema que requiera ir al médico.

Tiritas. Imprescindibles para pequeñas heridas o rozaduras, así como para la aparición de ampollas pequeñas. Las tiritas especiales de gel (tipo «Compeed») te pueden salvar la vida en más de una ocasión, yo las llevo siempre conmigo.

Kit contra ampollas. Si no quieres que las ampollas arruinen tu Camino (por precaución) es recomendable llevar aguja, hilo, gasas y desinfectante tipo alcohol o agua oxigenada, aunque es probable que esto último lo tengan en los albergues. 

Analgésicos. Lleva siempre en tu mochila algún analgésico de los que sueles tomar en tu casa para el dolor, tipo Paracetamol o Ibuprofeno.

Azúcar. Para evitar casos de hipoglucemia o bajada de tensión por el cansancio es aconsejable comer algunos alimentos como el chocolate. Pero si no tienes en ese momento siempre es buena idea llevar unos sobres de azúcar en el botiquín.

Protección solar. Fundamental si vas a hacer el Camino en verano pues la piel sufre mucho con el sol (yo lo hice en otoño y el primer día parecía un cangrejito). También me parece muy importante una barra de cacao para los labios pues sea con el calor, el frío o el viento, se acaban por secar muchísimo hasta poder agrietarse y créeme que es un gran fastidio.

Cuidado para los pies. Casi lo más importante, llevarte todo lo necesario para cuidar tus pies:  alcohol de romero, vaselina, crema hidratante y vendas/tobilleras.

 Antihistamínico. Si como a mí, los mosquitos te devoran en verano o incluso te pica cualquier otro insecto que pase por tu lado, siempre está genial llevarse un antihistamínico (yo tengo unas pastillas que me da el médico y una pomada porque la verdad que sufro muchísimo con los mosquitos).

 Antidiarreico. En caso de necesidad te puede salvar la vida.

Pinzas y tijeritas. Sacarse un pincho o cortar la gasa con la que te vas a envolver el pie son sólo algunas de las cosas que podrás hacer con estos utensilios.

 

Evidentemente todas estas cosas las puedes encontrar en cualquier farmacia del Camino pero creo que no está de más llevar un pequeño botiquín con las cosas básicas- Te sentirás más tranquilo y siempre te pueden venir bien si estás en medio del bosque y las necesitas.

 

Catedral De Santiago de Compostela, Camino de Santiago, Galicia

 

12. La Compostela

El tan ansiado título de reconocimiento para algunos peregrinos y no tan importante para otros, pues al final lo que cuenta es la experiencia de haberlo vivido ¿no? Seas de los que quieren conseguirla o de los que no, aquí van unas cuantas dudas que te pueden surgir con respecto a la Compostela:

¿Qué es la Compostela?

La Compostela es un documento que te entregan en la Oficina del Peregrino al llegar a Santiago de Compostela y que acredita que se ha hecho el Camino en peregrinación. No es obligatorio tenerlo, hay mucha gente a la que le da igual tenerlo o que ha hecho tantas veces el camino que ya no quiere más papeles pero es verdad que cuando haces el camino, sobre todo la primera vez, sueles tener cierta ilusión en conseguirla ¡todo depende de lo que tú quieras!

 

¿Cuál es el origen de la Compostela?

En la Edad Media la Compostela tenía un propósito un poco diferente pues no sólo era una «prueba» de la peregrinación a Santiago sino un «método de indulgencia» que permitía reducir a la mitad el tiempo del alma en el purgatorio. Además si la obtenías en Año Santo obtenías la tan ansiada «indulgencia plenaria» quedando completamente absueltos de todos sus pecados.

 

¿Compostela o compostelana?

Mucha gente confunde los nombres y he encontrado un montón de webs donde eligen el equivocado y que en su día me causaron un poco de confusión, así que para que nos entendamos todos y recordarlo sea muy fácil,  compostelana es el gentilicio de una señora nacida en Santiago de Compostela. Así que ya no tienes excusa para llamarlo por su nombre 

 

¿Dónde y cómo se consigue?

En la Oficina del Peregrino que se encuentra en la Rúa Carretas, nº 33 muy cerquita de la catedral. Obtenerla es muy sencillo, sólo tienes que presentar tu Credencial del Peregrino para que cuenten los sellos y puedan así comprobar que has hecho los km necesarios sin hacer trampa.  Te pedirán además tu DNI o pasaporte y te harán rellenar tus datos personales en una hoja, en la que te preguntan el motivo que te ha llevado a hacer el camino (espiritual, deportivo, religioso…). Si necesitas más info aquí tienes su web.

 

¿Cuáles son los requisitos para conseguir la Compostela?

Sólo uno en realidad, la realización de 100km a pie/caballo o 200km en bicicleta desde el punto de origen hasta que llegues a Santiago. Aunque evidentemente tienes que tener la Credencial del Peregrino para demostrar que has realizado todos esos km, de ahí la importancia de poner los sellos en cada sitio en el que pares.

 

¿Cuántos sellos necesito?

Cómo te indicaba en el apartado sobre la Credencial del Peregrino, aunque son muchos los rumores de la cantidad de sellos que debes tener en para conseguir la Compostela, lo cierto es que en la Oficina del Peregrino nos confirmaron que sólo eran necesarios 2 por día. Además, el último día que llegas a Santiago no necesitarás sellar en ningún lado, pues con el que te ponen en la Oficina es suficiente.

 

¿Cuánto cuesta?

Conseguir la Compostela es completamente gratis, sólo te cobrarán el tubito para guardarla si así lo deseas. Yo evidentemente lo compré debido a la tormenta que nos estaba cayendo encima ese día (cuesta 2€). 

Además de la Compostela existe otro documento donde aparece más información como el lugar de origen o los km que has recorrido para llegar a Santiago. Es un poco más elaborado y por él te cobran 3€ pero no tiene nada que ver con la Compostela. Es un documento totalmente opcional que sólo te darán si lo solicitas en la taquilla.

 

 

13. La seguridad en el Camino

¿Es seguro hacer el Camino de Santiago?

Hacer el Camino de Santiago es bastante seguro, incluso si lo haces solo o «sola». La energía que lo rodea y el tipo de gente que la realiza no deberían dar lugar para el peligro. Gente sana y maravillosa te acompañará durante todo el Camino haciéndote sentir seguro y en buena compañía. Evidentemente siempre puedes tomar algunas precauciones como evitar caminar sola a oscuras en medio del bosque pero eso creo que es de sentido común y que en tu vida diaria tampoco se te ocurriría hacerlo a menos que fuera estrictamente necesario. 

Una cosa que sí puede suceder aunque no es la tónica del camino, son los pequeños robos en los albergues: a mí nunca me quitaron nada, todo el mundo suele ser bastante respetuoso con las pertenencias ajenas pero nunca está de más ser precavido. Échale un ojo a las cosas que traes contigo, tenlo todo recogido y vigila los objetos de valor como el móvil o el dinero (puedes hacer como yo, que dormía con la riñonera donde guardaba la cámara, la cartera y el móvil).

 

Por lo demás, España es un país seguro y hacer el Camino no tendría por qué no serlo. No hagas caso a las noticias escasas y aisladas que hayas podido escuchar en la TV, se puede caminar perfectamente solo (y sola) sin pensar en los posibles peligros, algo casi impensable en la mayor parte del planeta, así que no dejes que el miedo te detenga: yo hice el camino sola y nunca me he sentido más acompañada 

 

Aunque no sea peligroso ¿qué medidas de seguridad puedo tomar para sentirme más seguro?

Si aún tienes miedo o si no lo tienes pero quieres extremar en precauciones, aquí van algunos consejos:

Controla tus pertenencias. Cómo te indicaba antes, procura dejar todo recogido en el albergue y mantén localizada tu mochila con tus cosas. Además puedes llevar un pequeño bolso o riñonera con las cosas más valiosas y dormir con ella. 

No lleves grandes cantidades de dinero encima. Recuerda que eres un peregrino, no un turista, así que no te hará falta llevar grandes cantidades de dinero contigo. Además, en las aldeas que vayas visitando encontrarás cajeros donde ir sacando dinero a medida que lo vas necesitando.

Geolocalizador. Si te sientes más tranquilo, puedes descargarte una aplicación de geolocalización en tu móvil, te mantendrá geolocalizado y te permitirá consultar y enviar tu posición exacta (en la App Store de tu teléfono móvil encontrarás varias opciones).

Atropellos. Aunque la mayor parte del Camino no se hace por carretera hay tramos en los que sí deberás caminar por ella o atravesar un cruce con poca visibilidad. Y aunque suele estar bien señalizado para los conductores (sobre todo en Galicia), es en estos casos cuando hay que extremar las precauciones . Así que ten cuidado a la hora de cruzar, es probable que estés cansado después de tantos km y no seas consciente de tu lentitud. Además recuerda que debes caminar siempre por el lado izquierdo (y por el arcén si lo hubiera).

Animales. Gran parte del Camino se realiza en medio de la naturaleza, sobre todo cuando llegas a Galicia, así que es probable que te encuentres con animales autóctonos. Si tienes miedo a los perros que puedas encontrar cerca de las poblaciones o a algún animal que pueda salir de los arbustos, recuerda que llevas un bastón. ( No se trata de lastimar a ningún animal, sólo de defenderte en caso de ataque o para sentirte más seguro).

Emergencias. En el caso de que sufras algún accidente, recuerda que el número de Emergencias para toda España es el 112.

 

 

Bonus: El Botafumeiro 

El día que llegué a la «Praza do Obradoiro» y vi la catedral después de tantos kilómetros caminando, las lágrimas brotaron de mis ojos. Es increíble como la emoción recorría todo mi cuerpo y los recuerdos de los días pasados se amontonaban en mi mente. Todos recuerdos bonitos, recuerdos mágicos, recuerdos inolvidables… He visto la catedral muchas veces y en numerosos estados de ánimo, al fin y al cabo mis años universitarios los viví aquí, pero nunca nunca había llorado al verla ¡esa es la magia del Camino!  Aún recuerdo como en aquella época me sentaba bajo los soportales situados en frente y observaba a los peregrinos llegar. La emoción invadía mi alma y me imaginaba el día en el que yo también llegaría a aquella plaza después de tantos kilómetros. Este año por fin pude cumplir mi sueño y os aseguro que nada es comparable a la emoción que se siente después de tanto y tanto esfuerzo, es algo que recomiendo a todo el mundo, una experiencia que te cambiará la vida..Botafumeiro, Misa del Peregrino, Camino de Santiago, Galicia

Pero volviendo al tema del que quería hablaros (a veces la emoción hace que me disperse)… Ese día, no sólo me emocioné al ver la catedral: habíamos madrugado muchísimo para hacer los últimos 20 km antes de las 12 y así poder asistir a la Misa del Peregrino (y os aseguro que no soy religiosa) pues corría el rumor de que quizás pudiéramos ver el Botafumeiro volar entre las paredes de la catedral y eso era un incentivo para llegar con más ganas. Recuerdo cómo la noche anterior coincidí cenando con muchos peregrinos que me habían acompañado durante el Camino, personas de todos los rincones del mundo hablando de una sola cosa: el Botafumeiro ¡Teníamos tantas ganas de poder verlo!  Y como he dicho desde que comencé este post, el Camino siempre te da lo que necesitas y en esta ocasión cumplió nuestro deseo (supongo también que mucha gente pidiendo junta el mismo deseo hizo que esa noche algo mágico se confabulase). Y así el domingo 4 de noviembre de 2018 viví una de las experiencias más mágicas e increíbles de toda mi vida: poder ver bailando al Botafumeiro junto a mis compañeros de viaje ¡gracias Camino por darme tanto!

 

 

Espero que esta guía de preguntas y respuestas te haya servido para resolver cualquier duda que pudieras tener. Pero si hay algo que no aparece, no dudes en dejarme un comentario ¡te responderé encantada!

  YA SÓLO ME QUEDA DESEARTE…  «BUEN CAMINO»  

 

 

 

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